Marcus Kliewer es el autor de la novela The Caretaker (La cuidadora), historia de terror con una joven que acepta un trabajo de empleada doméstica, que le llega a través de Craigslist (sitio web de anuncios clasificados con secciones dedicadas a ofertas de empleo), en una aislada mansión en la costa de Oregón. Es la historia de siempre, la joven indefensa que se instala en una casa llena de peligros y misterios, desde Jane Eyre (1847), de Charlotte Brontë, pasando por Rebeca (1938), de Daphne Du Maurier, hasta llegar a la célebre La asistenta (2023), de Freida McFadden. La de siempre, pero distinta si uno se ha leído la anterior novela de Marcus Kliewer. Es Antes vivíamos aquí (We Used to Live Here) (Nocturna, 2025), libro que pide a gritos una adaptación a la pantalla que ya está en marcha por cortesía de Netflix.

The Caretaker también saltará de medio y lo hará de la mano de Sydney Sweeney, que a este paso se va a especializar en doncellas o asistentas o cuidadoras en casas extrañas y apuros varios. El director elegido es David Bruckner, responsable de una película que no estaba nada mal, El ritual (2017), la historia de cuatro amigos de excursión aterradora por los bosques de Suecia. Tampoco estaba mal The Night House (2020) o Rebecca Hall descubriendo los secretos de su marido fallecido.

En The Caretaker, Macy Mullins, como se llama la protagonista, no está precisamente en posición de ser exigente, que es exactamente lo que le pasaba a Millie Calloway, la chica de La asistenta. En su caso tiene que pagar el alquiler, comer y mantener a su hermana pequeña. Además, el trabajo parece sencillo: tres días encerrada en la casa de un desconocido, rodeada por la naturaleza salvaje de la costa de Oregón.
La novela pertenece al género de terror sobrenatural y eso es lo que la diferencia de la obra de Freida McFadden.
Mientras, Bruckner prepara también The Blob, una nueva versión del clásico de 1958 que supuso uno de los primeros papeles en el cine de Steve McQueen. La sorprendente historia ambientada en un idílico pueblo americano de una masa viscosa que se traga todo lo que encuentra a su paso conoció una segunda versión en 1988. La de Bruckner será la tercera.



