Dune: Parte Tres, así fue la presentación mundial del nuevo tráiler en Burbank

BURBANK (CALIFORNIA). María Estévez

Hay películas que se presentan. Y luego están las que se convierten en un acontecimiento incluso antes de estrenarse para el gran público. Dune: Parte Tres pertenece a esa segunda categoría. A las diez de la mañana, horario del Pacifico, el complejo AMC de Burbank, uno de los templos cinematográficos de Los Ángeles, acogió el lanzamiento mundial del nuevo tráiler de la tercera y última entrega de la trilogía de Denis Villeneuve. Fue una exhibición promocional en directo para varias ciudades en todo el mundo. Warner Bros. convirtió la cita en un evento global conectado simultáneamente con salas de ciudades como Londres, Berlín, Toronto, Montreal, Chicago, Dallas o Abu Dabi, mientras Timothée Chalamet y Denis Villeneuve respondían en directo a las preguntas.

Antes de recibir el micrófono, Villeneuve presentó nuevas secuencias de la cinta dando a entender que no pretende repetir la fórmula de las dos primeras películas.

La sorpresa reservada para los asistentes fue la proyección exclusiva del arranque de Dune: Parte Tres, una secuencia concebida para el formato IMAX que acompañará durante una semana las proyecciones de The Odyssey (La Odisea). 

El prólogo arranca con Stilgar, interpretado por Javier Bardem, liderando una batalla bajo una lluvia torrencial. La arena ha desaparecido para dejar paso al agua, pero Arrakis sigue siendo un territorio hostil, brutal y profundamente hipnótico. Villeneuve vuelve a demostrar que pocos directores contemporáneos dominan el espacio y la escala como él. Cada plano parece pensado para recordar que el cine en el cine es una experiencia monumental.

La secuencia termina antes de que la batalla alcance su desenlace. Es una interrupción calculada. Un cebo que nos dejó con las ganas porque vamos a tener que esperar hasta diciembre para saber lo que sucede en una historia mucho más oscura que las dos entregas anteriores.

Después llegó el nuevo tráiler.

Si Dune: Parte Dos narraba el ascenso de Paul Atreides como figura mesiánica entre los fremen, esta tercera película parece explorar las consecuencias de esa coronación. Han pasado veinte años desde los acontecimientos anteriores. Paul gobierna como emperador tras su matrimonio político con la princesa Irulan, interpretada por Florence Pugh, mientras la herida abierta con Chani sigue marcando el corazón emocional de la historia.

Las imágenes presentan un imperio desgarrado por conspiraciones, guerras y traiciones. Robert Pattinson hace su primera gran aparición como Scytale, uno de los personajes más esperados por los lectores de Frank Herbert, insinuando un complot destinado a destronar al emperador. También aparece Alia Atreides, ahora adulta, interpretada por Anya Taylor-Joy, cuya presencia desprende una inquietante amenaza. 

La evolución de Paul Atreides ocupó buena parte de la conversación posterior con Timothée Chalamet. Preguntado por si el personaje entra definitivamente en su “era de villano”, el actor rechazó una lectura tan sencilla. “Espero que sea más complejo que eso”, explicó. Recordó que Frank Herbert escribió Dune Messiah porque muchos lectores interpretaron a Paul como un héroe clásico cuando, en realidad, pretendía advertir sobre el peligro de seguir ciegamente a líderes carismáticos y sobre cómo incluso las personas bienintencionadas pueden corromperse por el poder.

La respuesta resume con precisión el espíritu de esta tercera entrega. Villeneuve no cuenta la victoria definitiva del héroe, más bien se deleita en su descomposición moral. El propio tráiler insiste constantemente en la idea de que Paul ya no es el joven destinado a cambiar el universo. Ahora es otro gobernante consumido por las decisiones que él mismo tomó.

Villeneuve, por su parte, dejó claro que nunca quiso hacer una tercera película por simple inercia industrial. De hecho, recordó que, tras rodar las dos primeras entregas, su intención era alejarse durante unos años del universo de Arrakis. Sin embargo, algo cambió. “Seguía despertándome por la noche con imágenes”, explicó. Esas visiones se hicieron cada vez más intensas mientras acompañaba la promoción de Dune: Parte Dos. “Sentí un deseo enorme de terminar esta historia. También una responsabilidad”. En lugar de regresar al personaje impulsado por la nostalgia, decidió hacerlo porque aquellas imágenes reclamaban ser filmadas cuanto antes.

Ese impulso creativo explica también el cambio de registro que promete la película. Villeneuve definió Dune: Parte Tres como “una criatura completamente distinta”. “Es más un thriller. Es una historia más intensa y también mucho más emocional”. Una afirmación que encuentra eco en el propio tráiler, donde desaparece buena parte del tono de las anteriores entregas para dejar paso a un relato marcado por la paranoia política.

Jason Momoa

El realizador insistió además en que no quería repetirse. “Le dije a mi equipo que no podíamos caminar sobre nuestras propias huellas. Había que llevar al público a lugares nuevos de Arrakis”. Ese deseo de reinventar el lenguaje visual de la saga llegó hasta el propio rodaje. Villeneuve creó una segunda unidad dedicada exclusivamente a capturar imágenes experimentales inspiradas en los cortometrajes más vanguardistas del National Film Board of Canada. Entre bromas, bautizó aquel equipo como la “Psychedelic Unit”. Su misión era sencilla sobre el papel, aunque enormemente ambiciosa en la práctica. Todos ellos debían filmar imágenes “completamente locas” que el espectador descubrirá durante la película.

Rebecca Ferguson

La complicidad entre director y actor resultó uno de los momentos más cálidos del encuentro. Chalamet no ocultó su admiración por Villeneuve y agradeció públicamente que decidiera concluir la trilogía sin esperar varios años. “Podría haberse tomado un descanso largo y, sin embargo, decidió seguir adelante inmediatamente. Soy un enorme admirador de El Señor de los Anillos y me cuesta recordar la última vez que alguien completó una trilogía de esta magnitud de forma tan consecutiva. En Denis confiamos”, afirmó entre los aplausos del público.

El actor también subrayó que esta tercera entrega posee una identidad propia. “Esta es una película diferente. Las dos primeras son como hermanas; esta tiene su propia energía”. Una reflexión que ayuda a entender por qué el avance transmite una sensación tan distinta a la de sus predecesoras. Chalamet adelantó que la fractura emocional con Chani será uno de los grandes motores dramáticos de la película. Al final de la segunda entrega, explicó, ella experimenta un profundo sentimiento de traición tras comprobar cómo Paul sacrifica su relación para consolidar su poder político mediante el matrimonio con Irulan. Sin revelar detalles de la trama, el actor destacó que Villeneuve introduce desarrollos narrativos que no estaban explícitamente presentes en la novela y que esas decisiones creativas terminan dando una nueva cohesión al conjunto. “El resultado”, aseguró, “permite que Zendaya vuelva a ofrecer una interpretación de enorme intensidad”.

Robert Pattinson

Especial entusiasmo mostró al hablar de las nuevas incorporaciones al reparto. Sobre Robert Pattinson, encargado de interpretar al maquiavélico Scytale, aseguró que ya conocía su enorme talento tras haber trabajado con él anteriormente. Pero fue Anya Taylor-Joy quien recibió los elogios más encendidos. “Es algo muy especial en esta película”, dijo. “El primer día que apareció en el rodaje fue visualmente impresionante. Está increíble. Y no es una exageración publicitaria. Da auténtico miedo”.

Villeneuve correspondió destacando la evolución artística de Chalamet a lo largo de la trilogía. Según el director, en la primera película el actor interpretaba a “un muchacho descubriendo un planeta”; en la segunda, “a un joven convirtiéndose en adulto”; y en esta tercera entrega logra construir “algo muy especial”. “Estoy deseando que el público vea lo que ha hecho Timothée. Me impresionó profundamente”.

Florence Pugh

Para Chalamet, el rodaje tuvo además un componente emocional inevitable. Después de convivir durante tantos años con Paul Atreides, reconoció sentir que se despedía de una parte importante de su propia vida. “Ha sido la película más emotiva para mí a nivel personal. Estoy muy orgulloso de haber compartido este viaje con Denis y con toda esta familia. Cuando terminamos sentí una especie de nostalgia, como si estuviera perdiendo una parte de mí”.

Desde que Villeneuve llevó por primera vez a la pantalla el universo de Frank Herbert, la saga ha demostrado que todavía es posible hacer un gran espectáculo comercial sin renunciar a la complejidad temática y visual.

Al abandonar la sala del AMC de Burbank, la impresión era precisamente esa. El tráiler había cumplido su función de alimentar la expectación, pero el verdadero impacto residía en aquellos primeros minutos proyectados en IMAX, concebidos para recordar que ciertas películas solo alcanzan sentido cuando se contemplan en una pantalla gigantesca, rodeada de un público que contiene la respiración al mismo tiempo.

Quedan todavía varios meses para que Dune: Parte Tres llegue a los cines el próximo diciembre. Después de asistir a esta presentación mundial resulta difícil no pensar que Villeneuve se dispone a cerrar su trilogía apostando por un cine de gran formato con el que invitar al espectador a preguntarse en una sala de cine qué sucede cuando un héroe se siente indispensable. Si las imágenes vistas en Burbank son un anticipo fiel de la película completa, Arrakis aún guarda su capítulo más fascinante.

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