“Con Obsession quería contar una historia sobre lo lejos que puede llegar la fijación de una persona por otra. ¿En qué punto el amor deja de ser amor? Y, más allá de eso, ¿qué significa exactamente la palabra «amor»?”. Con estas contundentes palabras nos cuenta Curry Barker lo que pretendía con la película que se ha convertido en la sensación del año. Otra cosa es lo que pasó después, porque el éxito de Obsession ha superado todas las expectativas. La película comienza con la muerte accidental de un gato y termina con algo mucho más oscuro e inquietante. “Quería contar una historia que todos hemos visto, una historia sobre un deseo, y desarrollarla en el mundo real para darle la vuelta y convertirla en algo completamente nuevo. Me gusta poner a gente ordinaria en situaciones extraordinarias, pero otro factor igual de determinante es que todos los personajes reaccionen de una forma natural y creíble”.

Bear, el protagonista interpretado por Michael Johnston, no se limita a ser «un buen tío». “Tiene sus cosas malas, sus facetas grises, es capaz de mostrar su lado vulnerable y su lado cruel. No quería determinar cómo debía sentirse el público ni señalar lo que está mal o bien. Mi objetivo era más bien presentar la historia con honestidad y dejar que el público lidie con ello como pueda. Quiero que los espectadores se vayan del cine debatiendo, hablando sobre cómo se han sentido, qué hubiesen hecho ellos y si lo que han visto en pantalla era para ellos amor u obsesión”.

La historia de Curry Barker es muy curiosa porque le hemos conocido gracias a una historia inquietante y macabra, pero en Estados Unidos acaparó protagonismo por primera vez con el dúo cómico que formó con Cooper Tomlinson, que en Obsession interpreta al mejor amigo y compañero de trabajo del protagonista. Con That’s a Bad Idea, la pareja consiguió muchos seguidores y un público fiel que no se perdía los sketches publicados en YouTube. Las tornas comenzaron a cambiar hace unos cuantos años, cortesía del impacto logrado con The Chair (2023), la historia en 24 minutos de una silla poseída, y Milk & Serial (2024), una película en la que una broma de cumpleaños acaba convirtiéndose en algo cada vez más oscuro y retorcido. En primer lugar, el corto The Chair acumuló más de nueve millones de visualizaciones en YouTube. Luego llegó Milk & Serial, una película de terror dirigida y protagonizada por Barker, en la que también actuaba Tomlinson y que se convirtió en una auténtica sensación viral. Y como suele ocurrir, el cineasta llamó la atención de Hollywood.

Uno de los que vio The Chair fue el productor James Harris y alucinó. Barker soñaba con una oportunidad así desde crío. Pese a haberse forjado un nombre en el mundo de la comedia con sus sketches, siempre había querido hacer películas. “Con 10 años más o menos ya estaba grabando y editando películas porque quería ser actor y la única forma de actuar era poner yo a mi alcance esa oportunidad. Rodar empezó siendo un medio para conseguir lo que yo quería, pero así fue como descubrí que en realidad me apasionaba”.

Pese a su pasado en la comedia, Barker siempre se había sentido atraído por las posibilidades narrativas específicas del terror como género. “El terror te permite explorar ideas y emociones extremas de un modo honesto y visceral. Sea obsesión por una persona o por cualquier otra cosa, la idea de sentirse totalmente consumido por algo siempre me ha fascinado, y el terror me parecía el género perfecto para explorar esa noción».

La idea se concretó más gracias a un episodio de Los Simpson que inspiró a Barker y en el que Homer compra una pata de mono con el poder de otorgar deseos, sembrando el caos a su alrededor. “Esa combinación de obsesión y un objeto para pedir deseos fue la chispa de la que nació la historia”.
A la hora de elegir a alguien para el papel de Ian, el mejor amigo de Bear no tuvo que pensárselo mucho. “Cooper era Ian por defecto”. Dar con la actriz para interpretar a Sarah, la cuarta componente del grupo de amigos y compañeros de trabajo costó un poco más. Es un personaje secundario que tiene el reto de conectar con el público en el poco tiempo que la vemos en pantalla. En palabras de Barker: “Quería a alguien con los pies en la tierra y con quien fuese fácil identificarse; alguien de quien de verdad sintieras que podrías ser amigo”. La afortunada fue Megan Lawless.

Y luego, por supuesto, tenemos a Bear y Nikki, los protagonistas.
En el caso de Bear, Barker buscaba a alguien que desprendiese una cierta inocencia, “sobre todo porque esa inocencia se va transformando a medida que la historia se desarrolla. Michael Johnston era perfecto. En el papel de Nikki, Inde Navarrette es una auténtica estrella dispuesta a triunfar. El primer día de rodaje, la primera escena de Inde era cuando Nikki reacciona después del beso y la primera toma que hicimos es la que vemos en la película. Cuando vimos ese nivel interpretativo el primer día, supimos que habíamos dado con la persona perfecta para el papel”.

20 días de rodaje pueden parecer pocos, pero esos son precisamente los que tuvo Barker para terminar la película. “Creo sinceramente que, en ocasiones, trabajar con un presupuesto más reducido puede despertar más tu creatividad. Aunque uno pueda pensar que tener recursos ilimitados es la situación ideal, poder hacer todo lo que quieras puede llegar a ser un poco abrumador. Sin embargo, poder hacer solo determinadas cosas y permitirte solo algunas cosas me ha ayudado mucho siempre en el proceso creativo”.
Un elemento central de esta película es un objeto muy al estilo de la típica mano de mono que otorga deseos: el Sauce del Deseo. Barker puso en marcha esa parte del proceso investigando. “Investigué un montón de objetos relacionados con los deseos, como huesos, pozos y estrellas fugaces, además de, cómo no, la consabida pata de mono”. Como nada le terminaba de convencer, Barker decidió crear algo especial.

Según nos cuenta, fue su madre quien puso en marcha esa parte del proceso. Junto a ella, ideó el concepto original del Sauce del Deseo y le transmitió la ocurrencia a su equipo. Pasaron por varios diseños para la caja del Sauce del Deseo, hasta que se quedaron con una triangular que recuerda a los típicos regalitos de las tiendas de broma o de chucherías.
En cuanto a la barrita en sí que sacas de la caja y debes partir mientras pides un deseo, el equipo se inclinó por una temática tipo Scooby-Doo, específicamente por los colores mate del «bosque tenebroso» de la serie de animación Scooby-Doo, ¿dónde estás? (1969-1970).



