Cinerama con Tom Cruise en el lanzamiento de Digger en Los Angeles

María Estévez – Los Angeles

El jueves 9 de julio, en los estudios de Warner Bros. de Los Angeles, tuvo lugar la presentación de las primeras imágenes de Digger, película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Tom Cruise. El encuentro exclusivo para algunos periodistas nos descubrió las primeras imágenes de un proyecto que ha tardado años en llegar a la pantalla y que supone una colaboración largamente esperada entre dos de los talentos más relevantes del cine contemporáneo.

Aunque Iñárritu no pudo estar físicamente presente, apareció desde Londres a través de una conexión por vídeo, donde continúa trabajando en la mezcla de sonido de la película. “Estoy en el estudio de sonido en Londres, terminando Digger. Es un proceso muy delicado que requiere toda mi atención”, explicó el director.

Más que un simple lanzamiento de tráiler, el encuentro se convirtió en una conversación sobre la creación cinematográfica y el futuro de las salas de cine. Durante la presentación, Tom Cruise e Iñárritu hablaron de una película que ambos consideran un desafío en sus respectivas carreras y de la importancia de preservar la experiencia colectiva de ver la película en una pantalla grande.

Iñárritu recordó que Digger nació después de El renacido (The Revenant) (2015) como una obsesión que fue creciendo durante años. “Fue justo después de la película con Leonardo DiCaprio cuando tuve una idea. No era un guion, no era una película, era una obsesión constante que me acompañó durante años”, contó. 

En el mismo lugar donde se han filmado grandes películas de Hollywood, se presentó el tráiler de Digger. El director definió su nuevo trabajo como “la catástrofe más sorprendente que se haya visto jamás en pantalla”. Un personaje que nace de una mezcla de tragedia y humor, porque, como recordó, “la fuente de la mejor comedia es la tragedia”.

Después apareció Tom Cruise. Vestido de manera sorprendentemente sencilla, con vaqueros y  camiseta negra, el actor estuvo lejos de su imagen distante de superestrella. Lo más llamativo fue su cercanía. Se tomó tiempo para hablar con nosotros, tomarse una foto con cada uno de los invitados, responder preguntas y compartir su entusiasmo por una película que, según sus propias palabras, “representa el mayor desafío de mi carrera”. 

Cruise habló con pasión de la importancia de preservar la experiencia de ir al cine. “Yo soy el público. Amo las películas. Me encanta ir al estreno, me encanta estar allí con los espectadores”, dijo. Para él, la magia del cine está precisamente en esa experiencia compartida. “Quiero que la gente se sumerja en la película”.

En un momento en que muchas películas llegan directamente a las plataformas digitales, Cruise defendió la sala como un lugar de encuentro. “Hacer películas es algo hermoso porque es un trabajo de colaboración donde todo el mundo es importante. Realmente lo es”, afirmó. Su mensaje fue una defensa del futuro del cine como experiencia emocional colectiva.

La apuesta de Digger es especialmente interesante porque presenta a Tom Cruise desde un lugar completamente diferente. El actor, conocido por sus héroes físicos y sus grandes escenas de acción, desaparece detrás de un personaje transformado mediante el maquillaje y las prótesis que recuerda a su papel de  Les Grossman en Tropic Thunder (2008), que le valió una nominación a los Globos de Oro, donde ya demostró su capacidad para jugar con una caracterización extrema; aquí la transformación sostiene toda la película.

Cruise explicó que construir a Digger fue un proceso de descubrimiento constante. “Nunca había hecho algo así, y Alejandro tampoco”, aseguró. Sobre la creación del personaje añadió: “Cuando buscamos personajes, buscamos humor, drama, estructuras diferentes. Siempre me pregunto ¿cómo puedo comunicar lo que está en el papel con el público?”.

La transformación no depende solo del maquillaje. Para Cruise, cada elemento debía formar parte del lenguaje del personaje. “La fisicidad, el maquillaje, esas son cosas que encuentras mientras aprendes cómo comunicar el lenguaje del personaje”. Incluso los detalles aparentemente pequeños tienen importancia. “Todo es importante. Desde el color de las botas de cowboy, hasta los pantalones cortos,  o los decorados, los colores de los escenarios. Todo importa”.

La relación entre Cruise e Iñárritu nace de una admiración mutua construida durante años. El actor recordó la primera vez que vio Amores Perros (2000). “Cuando vi su película hace 25 años pensé: ¿qué demonios? ¿Quién es este tipo?”. Le impresionó la precisión del cineasta mexicano. “Podías sentir la humanidad de alguien que tenía un dominio extraordinario de su oficio”.

Para Iñárritu, elegir a Cruise fue una necesidad artística. “La película necesitaba a Tom”, afirmó. No se trataba de contar con una gran estrella, sino de encontrar a alguien dispuesto a arriesgarlo todo y desaparecer dentro de un personaje. “Me llevó 40 años convertirme en este personaje. Desde mi primer personaje hasta el último, cada uno de los papeles que he interpretado me ha ayudado hasta llegar aquí”, nos dijo Cruise.

Otro de los elementos más destacados de Digger es su apuesta visual. La película fue rodada en VistaVision, un formato que busca recuperar una sensación de grandeza y textura cinematográfica. Cruise habló con  emoción de la experiencia de trabajar con ese formato. “Solo cargar una cámara VistaVision y escuchar el sonido de la película pasando por dentro fue un momento de silencio en el rodaje. Les dije a todos: Escuchemos esto”.

Para él, la técnica es una herramienta al servicio de la emoción. “Nunca siento que ya he llegado. Siempre hay un sueño posterior. Mi amor se disuelve por esta forma de arte. Es mi pasión”, explicó.

La tarde en Warner Bros. terminó dejando una impresión difícil de resumir. Vimos el tráiler, pero también tuvimos la oportunidad de asistir a una conversación sobre el estado actual del cine. Quizá lo más revelador fue ver a Tom Cruise hablando como un joven apasionado con el cine, y no como una leyenda de Hollywood. Su pasión conserva la fascinación de un principiante. Un actor que, después de décadas de carrera, sigue preguntándose cómo contar mejor una historia.

Digger nace de la voluntad de un director que ha esperado diez años para encontrar la forma exacta de expresar una obsesión y la de un actor dispuesto a abandonar su propia imagen para convertirse en alguien completamente distinto.

En una época en la que el cine busca reinventarse, Iñárritu y Cruise nos recuerdan que el cine no es solo lo que vemos.  Al despedirse, el actor volvió a recordarnos la necesidad de proteger la experiencia cinematográfica. Desea que el público vea Digger, que vuelva a reunirse en una sala, que descubra la película en una pantalla grande y comparta esa emoción con otros espectadores. Para él, salvar el cine pasa por mantener vivos los lugares donde las historias se convierten en una experiencia colectiva. “Quiero que la gente vaya al cine, que viva esta película con una audiencia, que sienta todo lo que el cine puede ofrecer cuando estamos juntos”, fue, en esencia, el espíritu con el que Cruise cerró el encuentro.

Digger llega a los cines el 2 de octubre

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