Las piernas de Anne Hathaway

Lo mejor de Mother Mary es Anne Hathaway. La actriz podría ser la razón de ser de esta película que muchos amarán y otros odiarán. Eso sí, a nadie dejará indiferente esta Mother Mary, que es el título de la película y es el nombre artístico de la estrella de la música que interpreta Hathaway, una especie de Rosalía o como si Lady Gaga se hubiera tragado a Madonna. Pero Mother Mary no es un biopic sobre una diva de los escenarios, es más bien un cara a cara entre dos mujeres, la estrella interpretada por Hathaway y la diseñadora de su vestuario y amiga íntima que encarna Michaela Coel. Todo lo demás es secundario, excepto los números musicales que se intercalan entre el combate dialéctico de las dos señoras. Es más, el proyecto estaba pensado originalmente para rodarse en un solo escenario (el granero de la mansión de la diseñadora), rápido, sencillo con sólo dos actrices y mucho diálogo. Más o menos ha quedado así.

Sam Anselm, la diseñadora, dice en un momento dado que cree en fantasmas y que quiere su propia historia sobrenatural. David Lowery, el responsable de Mother Mary ya la tiene. El director hizo Ghost Story (2017) justo después de Peter y el dragón (2016), el encargo que le ofreció Disney de actualizar con Robert Redford su clásico de 1977.

Así que Mother Mary y Sam Anselm hacen una especie de espiritismo, mientras seguimos viendo a la cantante en conciertos multitudinarios (como el de Hyde Park de Londres, con Hathaway actuando frente a unos 400 extras). Todo es muy raro, marca de la casa de Lowery, que escribió el papel de la ayudante de la diseñadora especialmente para Hunter Schafer y luego resulta que la actriz de Euphoria sale bien poco.

Uno entiende que David Lowery comenzará a escribir esta película para distraerse de las presiones que le estaban ocasionando combinar el rodaje de la épica medieval El caballero verde (The Green Knight) (2021) con la preproducción de Peter Pan & Wendy (2023), su particular versión del cuento de J. M. Barrie con Jude Law como el Capitán Garfio. Al final nada salió bien. El caballero verde no funcionó como se esperaba y Peter Pan & Wendy se estrenó directamente en Disney+ cuando estaba previsto que lo hiciera en cines.

Anne Hathaway podría ser la que salve Mother Mary, ella y sus piernas. Alguien debería asegurarlas, como hicieron con las suyas Betty Grable y Cyd Charisse. A la primera la llamaban “La chica de las piernas del millón de dólares”, que es el título de su biografía escrita por Tom McGee.

La estrella de fama mundial Mother Mary no es un personaje fácil. Es una mujer con un carisma enorme que se ha quedado emocionalmente vacía. David Lowery necesitaba a una protagonista con un aura similar, alguien que hubiera catado la fama y lo que implica. “Buscaba a una actriz conocida, alguien que llevara la palabra celebridad grabada en la frente. Quería jugar con lo que significa tener a generaciones de fans, y Anne Hathaway me ofrecía todo esto y mucho más”. La actriz asegura que algo como esto “no se había visto antes” y sus responsables definen la película como la historia de dos mujeres unidas más allá del tiempo y del espacio por sus trayectorias personales y artísticas. Pero mejor que nos lo explique el propio Lowery. “Las canciones pop tienen el poder de unir a millones de personas que comparten una misma emoción; hacen que uno se sienta visto y escuchado, incluso pueden enmendar un corazón roto. La película cuenta que el arte puede convertir algo terrible en algo maravilloso”.

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