El 6 de noviembre llega a los cines la esperada Ruega por nosotras, la nueva película de Daniel Monzón, el taquillero director de Celda 211 (2009) y El Niño (2014).
La película llegará a los cines tras su paso por la Sección Oficial del Festival de San Sebastián (Proyecciones especiales). Este es el séptimo filme del director coescrito junto a Jorge Guerricaechevarría tras éxitos como Celda 211 (2009), que ganó 8 Premios Goya; El Niño (2014), que obtuvo 16 nombinaciones a los Goya; o Las leyes de la frontera (2021), galardonada con 5 Premios Goya y que clausuró la Sección Oficial de San Sebastián en 2021, entre otros. La película cuenta con un reparto encabezado por Zoe Bonafonte y la debutante Manuela Calle, y completan el reparto, mayoritariamente femenino, jóvenes actrices como Carla Domínguez, María Gandiaga o Shiara Fernández, junto a actores de larga trayectoria como Adelfa Calvo, Malena Gutiérrez, María Cerezuela, Belén Cruz, Xavi Saéz o Bea Segura, entre otros.

SINOPSIS
Barcelona, 1974. Ana tiene 19 años y es, a ojos de su acomodada familia, una chica rebelde. Tras una fuga nocturna, su padre decide trasladarla a Madrid para ser internada en un reformatorio donde será sometida a un brutal régimen disciplinario. Allí tratará de sobrevivir buscando apoyo en la amistad de otras chicas, especialmente la de Sole, de una vitalidad contagiosa.

Rodada entre Vizcaya y Barcelona, la película está inspirada en la historia real y silenciada del Patronato de Protección a la Mujer, una institución reformada durante la dictadura franquista con el objetivo de «redimir a la mujer inmoral», considerándose inmoral fumar, manifestarse, desobedecer o quedarse embarazada fuera del matrimonio, por la que pasaron miles de jóvenes. El rodaje está documentado a través del estudio de tesis doctorales, documentos de archivo, libros de investigación, documentales y, sobre todo, decenas y decenas de testimonios de mujeres que pasaron por el terrorífico Patronato. La película toma el nombre de uno de los ensayos escritos por Consuelo García del Cid, víctima del Patronato y pionera en las investigaciones sobre él. Ambientada en el período que comprende desde 1974 a 1979, la película coloca al espectador en la piel de una de esas mujeres, para que descubra de forma paulatina, pero atroz, la angustiosa carga de opresión que reservaba el Patronato a cualquier joven que atravesara sus puertas.



