Supervivencia extrema bajo el agua, un subgénero con mucho oxígeno

Sophie Lowe (Sheffield, Inglaterra, 1990) estuvo entre las candidatas para hacerse con el codiciado papel de Lisbeth Salander en The Girl with the Dragon Tattoo (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres) (2011), la potente adaptación firmada por David Fincher y Steven Zaillian de la novela de Stieg Larsson. El personaje terminó siendo para Rooney Mara y la actriz obtuvo una nominación al Oscar. Este era uno de esos proyectos que cambian una carrera. Pero Sophie se lo tomó con filosofía. “Todo sucede por una razón… digamos que, si no consigo un papel, puede ser que eso me lleve a conseguir otro. En cualquier caso, no quiero pasar por un gran momento porque creo que en la vida no te pasa una sola cosa importante, es más como una ola, que sube y baja, y así siempre a lo largo de tu vida”.

Sophie Lowe

La primera ola que pasó por la vida profesional de la actriz fue Beautiful Kate (2009), su debut cinematográfico, un drama familiar que valió varios premios. Otra ola en la carrera de esta británica formada en Australia fue su papel de Alicia en la serie Érase una vez en el País de las Maravillas (Once Upon a Time in Wonderland) (2013-2014), que reinterpretaba la inmortal historia de Lewis Carroll. Otra podría ser la comedia negra Derribad al hombre (Blow the Man Down) (2019), donde coincidió con damas tan recomendables como June Squibb, Margo Martindale y Annette O’Toole.

En The Dive (La Inmersión) (2023) Sophie se sube realmente a una ola porque interpreta a Drew, una chica que viaja con su hermana a un remoto lugar (la película se rodó en Malta) para hacer submarinismo. Cuando están en las profundidades marinas y se han sumergido más para explorar una cueva, empiezan a caer rocas al agua por un desprendimiento en la montaña del acantilado y una de ellas golpea a la hermana, que se llama May y la interpreta la estadounidense Louisa Krause (The Girlfriend Experience).

Louisa Krause y Sophie Lowe

Con May atascada debajo de una roca y con el peligro de quedarse sin aire, Drew sube a la superficie para pedir ayuda. Entonces asistimos a una verdadera sucesión de catastróficas desdichas, donde todo lo que puede salir mal, efectivamente sale mal.

The Dive (La Inmersión) se puede ver en Prime Video y es una muy digna representante de ese subgénero del cine de catástrofes sección supervivencia extrema en el mar. Tenemos a las dos hermanas en México encerradas en una jaula para ver tiburones en A 47 metros (47 Meters Down) (2017), de Johannes Roberts. El éxito de esta película nos lleva a su secuela, A 47 metros 2: el terror emerge (47 Meters Down: Uncaged) (2019), también del inglés Roberts y esta vez con un grupo de amigas. La saga se cierra por ahora con una tercera entrega, 47 Meters Down: Uncaged, con un padre y una hija atrapados tras un naufragio. En El arrecife (The Reef) (2010), el barco vuelca a y los cinco jóvenes deben sobrevivir rodeados de tiburones. En la secuela, El Arrecife: Atrapadas (The Reef: Stalked) (2022) volvemos a lo mismo y en Open Water (2003), alguien se olvida de dos submarinistas en las aguas del Caribe. Hay una segunda parte, Open Water 2 (Open Water 2: Adrift) (2006), que es esa en la que todos se tiran al agua y se olvidan de poner la escalera, y una tercera, Open Water: Inmersión extrema (Open Water 3: Cage Dive) (2017).

La inmersión (The Dive) es una coproducción entre varios países, con Alemania como principal activo. El director y guionista Maximilian Erlenwein es alemán. En realidad, la historia tiene su origen en la película sueco noruega Tödliche Tiefen (Atrapada en las profundidades) (2020), aunque la gran diferencia es que esa estaba ambientada en las heladas aguas del norte de Noruega y no en la calurosa Malta. Cuenta Maximilian Erlenwein que la compañía que tenía los derechos de esa cinta se puso en contacto con él y tuvo claro que no iba a dejar pasar la oportunidad de hacer una película en inglés. Además, de joven practicó mucho buceo. “La idea era crear una experiencia inmersiva bajo el agua en la gran pantalla. Era una oportunidad que no podía rechazar pese a que, a simple vista, no es muy atractivo hacer un remake de una película existente que es genial y funcionó”.

Los productores de la película tienen una idea de negocio muy clara, aunque no es nueva: películas en inglés producidas con dinero alemán. “Son tipos realmente inteligentes. El riesgo para los socios es mucho menor”. Lo más curioso es que los productores ya tenían el guion listo cuando contactaron con Maximilian porque en un principio Tödliche Tiefen (Atrapada en las profundidades) (2020) se iba a rodar en inglés. Al no conseguir la financiación, se rodó en sueco, pero el guion en inglés ya estaba hecho.

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