Hace 25 años, dos sagas transformaron para siempre la cultura popular. Harry Potter y El Señor de los Anillos llegaron a la gran pantalla en 2001 y dieron forma a mundos que siguen fascinando a millones de personas en todo el planeta. Un cuarto de siglo después, cada vez más viajeros buscan recorrer los lugares donde la ficción cobró vida, desde las calles medievales de Edimburgo, ligadas al universo creado por J.K. Rowling, hasta los paisajes de Nueva Zelanda que dieron forma a la Tierra Media.

Esta tendencia también se refleja en las reservas. Según los datos de Civitatis, Edimburgo ha registrado un crecimiento del 27,13 % durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las reservas hacia Nueva Zelanda han aumentado más de un 30 %. Dos destinos unidos por la fantasía que, 25 años después del estreno de Harry Potter y El Señor de los Anillos, siguen atrayendo a viajeros en busca de los escenarios donde estas historias cobraron vida.

Tras las huellas de Harry Potter en Edimburgo
Fue aquí donde J.K. Rowling escribió buena parte de las novelas que acabarían convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos editoriales de la historia. Un recorrido por la ciudad permite descubrir algunos de los lugares que ayudaron a dar forma al universo mágico más famoso del mundo.
Entre ellos destacan Victoria Street, considerada por muchos la inspiración detrás del Callejón Diagon; el cementerio de Greyfriars, donde pueden encontrarse nombres que recuerdan a algunos personajes de la saga; o las cafeterías en las que Rowling pasó horas escribiendo mientras observaba la ciudad. Para quienes quieran profundizar en esta historia, Civitatis ofrece un free tour temático de Harry Potter que recorre los principales enclaves vinculados a la autora y a la creación de la saga, convirtiéndose en una de las actividades más populares entre quienes visitan la capital escocesa.

Una ciudad que parece sacada de una novela fantástica
Sin embargo, el atractivo de Edimburgo va mucho más allá de Harry Potter. La verdadera magia de la ciudad reside en su capacidad para hacer sentir al visitante dentro de una historia incluso cuando no está buscando referencias literarias.
La Royal Mile, que conecta el Castillo de Edimburgo con el Palacio de Holyrood, los callejones ocultos de la Old Town, Dean Village o las vistas desde Calton Hill ofrecen escenarios que parecen diseñados para una producción cinematográfica. La mezcla de arquitectura medieval, leyendas locales y una atmósfera envuelta frecuentemente por la niebla ha convertido a Edimburgo en una de las ciudades más evocadoras de Europa.

La puerta de entrada a la Tierra Media
Si Harry Potter tiene su hogar en Edimburgo, El Señor de los Anillos lo tiene en Nueva Zelanda. Sus paisajes fueron los elegidos para dar vida a la Tierra Media en la gran pantalla y, 25 años después del estreno de La Comunidad del Anillo, siguen atrayendo a viajeros de todo el mundo.

Entre los lugares más icónicos destaca Hobbiton, el famoso poblado de los hobbits situado cerca de Auckland. Sus características casas excavadas en las colinas, los jardines perfectamente cuidados y la emblemática taberna Green Dragon permiten al visitante adentrarse en uno de los escenarios cinematográficos más reconocibles de la historia del cine. A través de la excursión a Hobbiton disponible en Civitatis, los viajeros pueden recorrer los decorados originales y descubrir cómo se construyó el universo que acompañó a Frodo, Gandalf y la Comunidad del Anillo en su aventura por la Tierra Media.

Pero Hobbiton es solo una parte de la experiencia. Montañas, valles, bosques y paisajes volcánicos repartidos por todo el país contribuyeron a crear algunos de los escenarios más memorables de la saga. Una combinación de naturaleza espectacular y legado cinematográfico que ha convertido a Nueva Zelanda en uno de los grandes destinos de peregrinación para los amantes de la fantasía y el cine.



