Un superviviente llamado Brad Pitt

Las cosas no le van bien a Brad Pitt en su vida personal (sus hijos se están quitando su apellido), pero en lo profesional al actor no le puede ir mejor. Tiene cinco proyectos en rodaje, postproducción o preproducción. Con David Fincher ha terminado el guion de Quentin Tarantino The Adventures of Cliff Booth y con Edward Berger la adaptación de la novela de Tim Winton The Riders. Además, prepara Ocean’s 14, con Matt Damon, George Clooney, Julia Roberts, Andy Garcia y Don Cheadle. Todos proyectos muy potentes a los que se une Heart of the Beast, que Pitt ha rodado a las órdenes de David Ayer, el director con el que hizo la bélica Fury (Corazones de acero) (2014).

Ayer es un especialista en películas de suspense y acción y sabe manejarse muy bien en ese terreno. Debutó con Vidas al límite (Harsh Times) (2005) con Christian Bale. Siguió en esa línea con Dueños de la calle (Street Kings) (2008) con Keanu Reeves según una historia de James Ellroy. Luego estrenó las magníficas Sin tregua (End of Watch) (2012), con Jake Gyllenhaal y Michael Peña, una película que tuvo una preproducción de seis meses y un rodaje de veintidós días, y Sabotage (2014), con Arnold Schwarzenegger liderando un grupo de élite de la DEA. Escuadrón suicida (2016) ha sido hasta la fecha su proyecto más ambicioso y sus dos películas con Jason Statham, Beekeeper (2024) y A Working Man (2025) seguramente las más rentables.

En su nuevo largometraje lleva a Brad Pitt al límite. Heart of the Beast es como El renacido (The Revenant) (2015), pero con Pitt en lugar de Leonardo DiCaprio. Si este ganó el Oscar, quien sabe si Pitt va camino de él, si hacemos caso al director. «Es una bestia. Se muestra vulnerable y se expone de una manera como nunca antes había hecho. Todo el mundo que ha visto la película coincide en lo cruda, creíble y profunda que es su interpretación».

El actor interpreta a ex soldado de las Fuerzas Especiales que ha resultado herido en un accidente aéreo y se queda perdido con su perro militar en la naturaleza salvaje de Alaska. En ese inhóspito lugar deberán luchar por sobrevivir. Los rumores apuntan a que el perro (en la película de nombre Odín, en la realidad atiende por Uber y es un veterano de rescates en la montaña) le puede robar la película a Brad Pitt. Los dos solos en escena, un hombre y un perro rodeados de montañas y con la misma importancia dentro de la historia. “Incluso Brad quería ser el segundo en la lista de reparto, y con razón”, comenta entre risas el director.

Según David Ayer, sus películas tienen un hilo en común. “Ya sean dos soldados en un tanque (Fury), dos policías en un coche (Sin Tregua) o como en este caso un militar y su perro entrenado, se trata de dos seres que pasan por un infierno juntos y comparten un vínculo profundo e íntimo. Hemos conseguido que el perro sea un personaje vivo, real y con personalidad, con una presencia conmovedora. Se puede sentir su historia, su conexión”.

Ayer volverá con Jason Statham en John Doe, una especie de Jason Bourne sobre hombre sin memoria ni pasado ni identidad que descubre que fue entrenado para una misión y es perseguido por quienes le enviaron a ella.

En el corazón de la bestia (Heart of the Beast) se estrena en cines el 25 de septiembre

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