La triste historia de Margot Kidder y Jennifer O’Neill, madre e hija en La reencarnación de Peter Proud

Jennifer O’Neill (1948) pudo haber sido una estrella aún más grande si hubiera sido, como se barajó en un momento, Kay Adams, la esposa de Michael Corleone en El Padrino (1972) y Elvira Hancock, también como pareja de Al Pacino, en El precio del poder (1983). Ella, una de las actrices más bellas que han aparecido nunca en una pantalla, siempre lo tuvo claro, se tomó su carrera en serio, pero no fue el sentido de su vida. “El hecho de dejar pasar una gran oferta en el cine por el bien de un matrimonio era algo inaudito en Estados Unidos. No tomé decisiones populares. Nunca me mudé a Hollywood. No me quité la ropa para actuar. Hollywood nunca fue mi dueño”.

Jennifer O’Neill en La reencarnación de Peter Proud (1975)

Podía haber sido una estrella como Jennifer Jones (1919-2009), porque los padres de Jennifer O’Neill decidieron su nombre tras ver un gran póster de la película Duelo al sol (1946). Curiosamente, sin nada que ver, las dos Jennifer, Jones y O’Neill, sufrieron inestabilidad emocional y no fueron felices en sus respectivas carreras pese a que alcanzaron el estrellato enseguida. La cuarta película de Jennifer Jones fue La canción de Bernadette (1943) y ganó el Oscar. La tercera aparición en pantalla de Jennifer O’Neill fue nada menos que a las órdenes de Howard Hawks en Rio Lobo (1970) y en la quinta enamoró a millones de personas en sus 12 minutos inolvidables de Verano del 42 (1971). Uno de esos enamorados fue Stanley Kubrick, con homenaje incluido en El resplandor (1980), y otros, los ejecutivos de Warner Bros. pues la película, con un presupuesto de solo 1 millón de dólares, recaudó 32 en la taquilla estadounidense. Así que Jennifer O’Neill podía haber sido grande en el cine, como Jones, pero no lo fue. Pese a trabajar con los más genios, como Otto Preminger (Extraña amistad. 1971), Blake Edwards (Diagnóstico: asesinato. 1972), Luchino Visconti (El Inocente. 1976), David Cronenberg (Scanners. 1981), su carrera no terminó de despegar y se refugió en la televisión tras pasar por el giallo de la mano de Lucio Fulci en Siete notas en negro (1977), donde interpretaba a una mujer con poderes psíquicos. Quentin Tarantino barajó durante algún tiempo rodar un remake de esta película italiana con Bridget Fonda.

Como ella misma ha dicho, su vida personal siempre estuvo por delante de su carrera, así que se casó nueve veces (dos de ellas con el mismo hombre, Richard Alan Brown) y tuvo tres hijos, cada uno con un marido diferente. Los episodios trágicos que salpican su vida son demoledores: intento de suicidio a los 14 años, ingresa en un hospital psiquiátrico por una depresión tras el nacimiento de uno de sus hijos, uno de sus maridos, el tercero, fue el coreógrafo y productor Nick De Noia, gay y manager de la actriz, que fue asesinado por un asunto turbio de negocios (su historia se cuenta en la magnífica serie Bienvenidos a Chippendales, donde De Noia está interpretado por Murray Barlett), el quinto, John Lederer, abusó sexualmente de la hija que tuvieron en común, y el 23 de octubre de 1982 la actriz se pegó un tiro en el abdomen, al parecer accidentalmente mientras enredaba con un revólver calibre 38.

Jennifer O’Neill y Michael Sarrazin

En La reencarnación de Peter Proud (1975), Jennifer O’Neill interpreta a una rica heredera del pueblo de Springfield, Massachusetts, donde hay un lago en el que muchos años atrás se ahogó su padre. Es una leyenda negra de la zona que la gente comenta en susurros porque nunca se aclararon los hechos. Una pista que nos pone alerta es que la zona se llama Crystal Lake, como en Viernes 13 (1980). La chica juega al tenis y cuida de su madre, interpretada por Margot Kidder (1948-2018), muy caracterizada para resultar creíble en un papel imposible ya que sólo era unos meses mayor que Jennifer O’Neill.

Margot Kidder y Stuart Thomas, señor y señora Curtis y el enigma del lago Crystal Lake

Además de la misma edad, las dos actrices tuvieron una vida cuando menos convulsa. En el caso de Kidder, también intentó suicidarse a los 14 años, fue internada en un hospital psiquiátrico y murió de una sobredosis de drogas y alcohol cuando estaba a punto de cumplir los 70. La eterna Lois Lane de Supermán (1978) también sufrió episodios dignos de la crónica más triste y negra de Hollywood, como cuando en 1996 la policía la encontró escondida en el jardín de una casa particular. Según ella había sido acosada y atacada. Aseguró que alguien le había cortado el pelo con una maquinilla de afeitar. Al parecer, la depresión maníaca que padecía la llevó a vivir en un estado de paranoia, convencida de que su primer marido estaba intentando matarla, sin hogar, a punto de ser violada y deambulando por las calles de Los Ángeles (apenas reconocible después de cortarse el pelo y quitarse parte de su dentadura). El 25 de agosto de 2002, sufrió una fractura de pelvis cerca de Belfast, Maine, cuando su GMC Yukon chocó contra una acera y volcó varias veces. Margot Kidder también trabajo con los mejores: Brian de Palma en Hermanas (1972), Bob Clark en el clásico de terror Black Christmas (1974), George Roy Hill en El carnaval de las águilas (1975) o Stuart Rosenberg en Terror en Amityville (1979).

Alguien escribió que en lo referente a La reencarnación de Peter Proud (1975) y a sus dos actrices, la historia fue un tanto profética. Estaba basada en una novela de Max Ehrlich, que era de Springfield, Massachusetts, y las dos mujeres, Marcia Curtis y su hija y heredera Ann, los personajes de Margot y Jenniffer, se ven envueltas en una trama de sueños, visiones, reencarnaciones, hipnosis, asesinatos del pasado, viejas casas abandonadas, hombres que se bañan desnudos en el lago y clubs de campo donde los principales del lugar juegan al tenis mientras beben coca colas. Claro que de todo esto la culpa no la tienen ellas. El detonante es Peter Proud, interpretado por Michael Sarrazin (1940-2011), ese actor espigado, de ojos saltones y labios carnosos, que todos recordamos en Danzad, danzad, malditos (1969).

La reencarnación de Peter Proud (1975) dirigida por J. Lee Thompson se puede ver en Filmin

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