Aunque está convencida de que el Oscar no te garantiza un éxito permanente, Zoe Saldaña puede estar tranquila. Ella tiene el suyo, como actriz de reparto por Emilia Perez (2024), pero tiene algo más importante: Es la primera (y hasta la fecha, la única) actriz de la historia en intervenir en cuatro películas que han recaudado más de dos mil millones de dólares en taquilla: Avatar (2009), Vengadores: Infinity War (2018), Vengadores: Endgame (2019) y Avatar: El sentido del agua (2022).

Zoe nació en New Jersey de padre dominicano y madre puertorriqueña. A la espera de 2031 cuando finalice la aventura de Avatar, aunque ni ella lo tiene claro que será en esa fecha, la actriz se prepara para rodar junto a Mark Ruffalo el drama romántico con toques de ciencia ficción Don’t Forget Me Tomorrow, que dirigirá Matt Ruskin. La actriz reconoce que el Oscar lo que te trae son nuevas oportunidades y estar más presente en la mente de los cineastas cuando empiezan un casting.

Después de Ruffalo, espera Matthew McConaughey con Positano, comedia romántica producida por Netflix y ambientada en la ciudad italiana del título. “No importa la cantidad de críticas que reciba por ello. Honraré y respetaré a mi comunidad negra porque eso es lo que soy”, suele decir la actriz y en eso está. Por ejemplo, acaba de terminar el rodaje de Riverrun, historia ambientada en una clínica aislada en algún lugar de España donde llega Charlotte Gainsbourg para curarse de un trastorno psicológico. Allí esperan Vicky Krieps, Ángela Molina y la propia Saldaña, todas bajo la dirección del artista visual y cineasta francés-argelino de origen español Philippe Parreno. Se trata de una cinta independiente y el primer largometraje de ficción de su director, hasta ahora centrado en otros formatos, como el premiado documental Zidane, Un retrato del siglo XXI, estrenado fuera de competición en Cannes y nominado al Cesar.



