Cuentan los que estaban allí, que el último día de rodaje del último episodio de la serie Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen), titulado Death by Demographics (1996), Angela Lansbury (1925-2022) no estaba en el plató, demasiada emoción que no iba a poder controlar. Habían sido 12 años y 264 episodios. Una época muy feliz para la actriz que ya tenía una carrera importante en el cine cuando se apuntó a investigar asesinatos como la escritora Jessica Fletcher.

Angela Lansbury murió a los 96 años el 11 de octubre de 2022, a cinco días de cumplir los 97 y todavía en activo, vendiendo globos en la nueva Mary Poppins (2018) o triunfando en Broadway como una sensacional Madame Arcati, la medium que pone patas arriba la casa del escritor de novelas de misterio Charles Condomine en Un espíritu burlón, de Noel Coward. Fue en 2009, en un mítico revival con Rupert Everett en el papel protagonista. Lansbury ganó su quinto Tony.
Hay quien podría decir que quien bien empieza bien acaba. Y Angela comenzó en el cine de la mejor manera posible: a las órdenes de George Cukor en Luz que agoniza (Gaslight) (1944), interpretando a la descarada doncella del siniestro matrimonio formado por Ingrid Bergman y Charles Boyer. Este personaje se llama Nancy y coquetea con el señor de la casa en las narices de la pobre esposa a la que él quiere volver loca y asesinar, por ese orden. Le valió su primera nominación al Oscar como actriz secundaria (las otras dos fueron en 1945 por El retrato de Dorian Gray y en 1962 por El mensajero del miedo). Nunca se llevó el premio, por eso la Academia le dio uno de Honor en 2013.

No pasa nada, también se habla de ella porque nunca ha ganado el Emmy de televisión pese a su récord de 18 nominaciones casi consecutivas, la mayoría por Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen). Para ser justos, Angela sí fue reconocida en los Tony y en los Globos de Oro. Con cinco premios Tony en competición, es una de las dos únicas actrices, junto con Julie Harris, en llegar a ese número, sólo superadas por los seis de Audra McDonald. Y en los Globos de Oro, forma equipo con Jack Nicholson y Alan Alda como los más premiados, seis, sólo superados por Meryl Streep con siete.

Hija de la actriz irlandesa Moyna MacGill, Lansbury estudió interpretación desde pequeña y viajó con su familia a los Estados Unidos cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. En más de 70 años de carrera, Angela ha triunfado en el cine, la televisión y el teatro. Y por eso hay muchas formas de recordarla. Unos dirán que la prefieren enredada en misterios. Otros, los más afortunados que la vieron en los escenarios de Broadway, siempre la recordarán en los musicales Mame, Gypsy, El Rey y yo o Sweeney Todd. Y los que la siguieron en el cine, nunca olvidarán algunas de las mejores interpretaciones que una actriz ha ofrecido en la pantalla. Como la madre manipuladora de El mensajero del miedo (1962) o la zalamera Semadar, hermana pequeña de Dalila (Hedy Lamarr) en Sansón y Dalila (1949). En la parte de los misterios y antes de Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen), Angela fue la escritora alcohólica y extravagante Salome Otterbourne de Muerte en el Nilo (1978), la señora desaparecida en un tren en La dama del expreso (1979) y la inolvidable Miss Marple en El espejo roto (1980), basada en la novela de Agatha Christie.

Agatha Christie sufrió mucho con el cine. En general, no le gustaron las adaptaciones de sus novelas, salvo Witness for the Prosecution (Testigo de cargo) (1957) y Asesinato en el Orient Express (1974). En concreto, detestaba profundamente The Alphabet Murders (Detective con rubia) (1965), basada, es un decir, en la novela The A.B.C. Murders (El misterio de la guía de ferrocarriles).
La inquietante historia sobre un asesino en serie ideada por Christie en 1935, cuando el término serial killer no estaban todavía de moda, se convierte en su salto al cine en una comedia ridícula, una parodia donde prácticamente no queda nada del original. Ni la dirección de Frank Tashlin ni la producción de Lawrence P. Bachmann (responsable de las películas sobre Miss Marple protagonizadas por Margaret Rutherford) estuvieron a la altura, pero Agatha Christie no pensó en ningún momento asesinar a los dos hombres.

En el episodio 3 de la primera temporada de Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen), titulado Hooray for Homicide (1984), la escritora de novelas de misterio Jessica Fletcher (Angela Lansbury) descubre horrorizada que se va a adaptar al cine con demasiadas licencias, hasta el punto de dejarla irreconocible, su obra El cadáver bailaba a medianoche. La dama va más lejos que Christie, -pues lo único que hizo esta fue expresar su disgusto-, y se planta en Hollywood. No puede hacer nada porque ha vendido los derechos, pero enseguida se convierte en sospechosa del asesinato del productor de la película (John Saxon), enrollado con la protagonista (Melissa Sue Anderson) ante la atenta mirada de la diseñadora de vestuario (Samantha Eggar). Esta última tiene suerte, porque entre las empleadas del departamento está Virginia Mayo, la inolvidable estrella ligeramente bizca que fue considerada en su día “la rubia más bella del mundo”.

Jessica Fletcher exclama que han convertido su libro de misterio en algo monstruoso, y entonces se convierte en sospechosa del crimen, como si Christie hubiera planeado eliminar con venenos cuidadosamente elaborados a Tashlin o a Bachmann.
En Paint Me a Murder (1985), episodio 14 de la primera temporada, alguien dice que Jessica Fletcher “escribe sobre cadáveres enterrados en matorrales”. Estamos ante una versión suave de Diez negritos, porque los personajes se han quedado atrapados en una isla. El famoso pintor Diego Santana (como Diego Rivera) celebra su 60 cumpleaños, aunque el actor que lo interpreta, Cesar Romero, tenía 78 años. A la fiesta están invitados sus amigos más queridos, como Jessica (Angela Lansbury) o Sir John Landry (Stewart Granger), la joven segunda esposa del anfitrión (Cristina Raines) y Belle, la primera mujer (Capucine).

¿Tenía Agatha Christie algún amigo pintor famoso que fue asesinado? No lo creemos, pero lo cierto es que a Diego se lo cargan en esa remota isla del mediterráneo (Jessica llega a ella vía Barcelona) y la escritora tiene que descubrir por qué la amenaza de la muerte roda en ese paraíso soleado. Todos saben que un pintor muerto sube el precio de los cuadros. Mientras, Capucine toca el piano impasible. En la vida real, la fascinante estrella francesa que triunfó en Hollywood y vivió un sonado romance con William Holden, llegaba al final de su carrera y se suicidaría en marzo de 1990 saltando de su apartamento del octavo piso en Lausana, Suiza, cinco años después de la emisión de este episodio. Tenía 62 años. Precisamente, su primera película en Hollywood fue la superproducción de aventuras Alaska, tierra de oro (North to Alaska) (1960), con John Wayne y Stewart Granger.

En el episodio 1 de la temporada 2, titulado Widow, Weep for Me (1985), Angela Lansbury entra en escena como Jessica Fletcher transformada para pasar desapercibida en una especie de Salome Otterbourne. En esta historia también estamos en una isla, pero esta vez es tropical y tiene toda la pinta de que en el Caribe. Es un paraíso para mujeres tipo Las chicas de Oro y la genial secundaria Mary Wickes interpreta a una excéntrica señora enjoyada que dice mientras juega a la ruleta que nunca le han gustado los hombres altos. Por ahí anda Mel Ferrer como el director del hotel. La pareja que forma el ex marido de Audrey Hepburn con la espectacular Cyd Charisse, en su papel de una estrella retirada que ahora es la encargada de que todo funcione en ese paraíso donde las viudas ricas están un peligro, es para caerse de espaldas.

En 1945, Ann Blyth recibió la primera y única nominación al Oscar de su carrera por su interpretación de la resentida Veda, la hija de Mildred Pierce (Alma en Suplicio). Una de las otras cuatro candidatas al premio era Angela Lansbury por El retrato de Dorian Gray (The Picture of Dorian Gray). 40 años después, Ann Blyth se despedía de las pantallas con Reflections of the Mind (1985), el episodio 6 de la segunda temporada de Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen). Ella es Francesca Lodge, una mujer en peligro, casada con un hombre más joven (el actor que lo interpreta se llevaba con la actriz en realidad 14 años). Francesca se está “desmoronando” porque lo más probable es que la estén haciendo “Luz de gas” (como a Ingrid Bergman en la primera película de Lansbury) y Jessica, una vieja amiga, acude en su ayuda. Todo el asunto tiene un tono a Las diabólicas (Diabolique) (1955) y a Canción de cuna para un cadáver (Hush…Hush, Sweet Charlotte) (1964) y, por supuesto, tenemos un fin de fiesta durante una noche de tormenta en la mansión. Ann Blyth cumplirá este agosto de 2026 los 98 años y es la última gran superviviente del Hollywood clásico. Cuando se reencontró con Angela Lansbury tenía 57 años y estaba estupenda.

No se puede decir lo mismo de Yvonne De Carlo, que en el episodio 9 de la segunda temporada, Jessica Behind Bars, interpretada a la malencarada cocinera de la prisión donde se ha quedado encerrada Jessica Fletcher. Una de las mujeres más bellas de la historia del cine solo tenía en ese momento 63 años. Con su voz profunda y sensual, Yvonne había sido Lily Munster en La Familia Monster (1964-1965) y antes reina del Technicolor en competencia con Maureen O’Hara. En este episodio también están atrapadas en la prisión Vera Miles y Margaret Avery, esta última el mismo año del estreno de El color púrpura (1985) por la que nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto.

En Murder in the Electric Cathedral (1986), episodio 16 de la Segunda temporada, aparece Mildred Natwick, la gran actriz de reparto que ahora es víctima de unos charlatanes que parece la han lavado el cerebro para quedarse con su dinero. Como la buena señora fue profesora de Jessica Fletcher y fue la que la animó a escribir, esta acude en su ayuda, pese a que no la ve desde hace más de 30 años. Mildred es de 1905 y Angela de 1925, así que sí, salen las cuentas. Nominada al Oscar por su divertida interpretación de madre de Jane Fonda en Barefoot in the Park (Descalzos por el parque) (1967) si repasamos la filmografía de esta gran dama descubrimos que en ese momento efectivamente, ella y Angela Lansbury no se veían desde hacía 30 años, cuando coincidieron en la comedia The Court Jester (El bufón de la corte) (1955).

Cuesta reconocer a Eleanor Parker en Stage Struck (1986), el episodio 10 de la temporada 3. La maravillosa Parker interpreta a Maggie Tarrow, una estrella de los escenarios amiga de Jessica. Alguien está intentando asustarla, sobre todo cuando su suplente en la obra, Ann Turkel, es envenenada. Lo más divertido es cuando alguien dice de Jessica que “cree que está interpretando a Hercule Poirot”, cuando más exacto sería haber citado a Miss Marple pues Fletcher nació de ella.

En Doom with a View (1987), episodio 11 de la temporada 4, Janet Leigh está en la misma situación que Ann Blyth. Su personaje, Cornelia Montaigne dirige un hotel de lujo y está casada con Garrett Harper, un hombre mucho más joven que ella, que además fue compañero de universidad del sobrino de Jessica. Janet Leigh era 26 años mayor que el actor que interpreta a este joven, pero está espléndida a sus entonces 60 años.
Como espectacular está Marisa Berenson en Danse Diabolique (1992), episodio 11 de la temporada 8. Interpreta a la primera bailarina de una compañía que va a representar en San Francisco un ballet maldito, creado en la época de los zares de Rusia y que ha matado a todas las que lo han representado. En el rodaje de este episodio participaron los miembros del Ballet de San Francisco, que también destacan en Dreams (2026), la polémica y excelente nueva película del mexicano Michel Franco que se estrena en cines en junio.

No hay dos sin tres y en Love’s Deadly Desire (1993), episodio 22 temporada 9, Carroll Baker es una famosa escritora de novelas gótico románticas casada con un tipo más joven que ella. Su marido es William Katt, el de El gran héroe americano, 20 años más joven. Sibella, que es como se llama la señora, celebra una fiesta en su mansión de Cabot Cove (Maine), el pueblo donde vive Jessica Fletcher (el equivalente al St. Mary Mead de Miss Marple). Sibella se cae al agua cuando entra en un oscuro cobertizo, en un momento de ironía comenta que su familia es como una sátira de Imitación a la vida y hay sospechas de que por la zona se produce contrabando de marfil a través de la vecina Canadá. Sibella y Jessica Fletcher no sólo tienen en común su profesión, en el pasado Angela Lansbury interpretó a la madre de Carroll Baker en la película Harlow (1965), cuando en realidad las dos actrices solo se llevaban seis años. Ese papel de mamá de la artista lo había rechazado Joan Fontaine, Shelley Winters, Patricia Neal y Rita Hayworth.
Y así podíamos seguir, porque Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen) se puede ver entera en Prime Video, 12 temporadas, 264 episodios y 12 años de emisión, del 7 de octubre de 1984 al 19 de mayo de 1996.
En noviembre de 2013, la NBC anunció que pensaba recuperar Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen) con Octavia Spencer como Jessica Fletcher. A Angela Lansbury no le gustó la noticia. «Creo que es un error llamarlo Murder, She Wrote, porque Murder, She Wrote siempre tratará sobre Cabot Cove y este maravilloso grupo de personas que contaron esas hermosas historias y disfrutaron de un pedazo de ese lugar, y también disfrutaron de Jessica, que es una persona rara y muy independiente. Así que lamento que tengan que usar el título Murder, She Wrote, a pesar de que tienen acceso a él y es su derecho». Un año después el proyecto se canceló. Ahora la idea vuelve con una película para televisión basada en la serie y con Jamie Lee Curtis, la hija de Janet Leigh, como la escritora detective. Dirigirá Jason Moore (Dando la nota).



