Telluride desafía a Venecia y adelanta el pulso de los Oscar con Moore, Scott y Malkovich

Texto: María Estévez

El festival de Telluride, más discreto y selectivo que su rival italiano, reveló una programación con menos glamour en la alfombra roja, pero más peso interpretativo. Sus tres títulos más comentados: The Debut, Elsinore y Wild Horse Nine (solo dos de ellos se estrenaron en Venecia) continuarán su camino hacia Toronto la próxima semana. 

Cada año, a principios de septiembre, el pequeño pueblo minero de Telluride, en las Montañas Rocosas de Colorado, se convierte durante cuatro días en el pulso de la temporada de premios en Hollywood. La 53ª edición del festival, celebrada del 4 al 7 de septiembre coincidiendo con el fin de semana del Labor Day estadounidense, ha vuelto a cumplir su papel.

 Venecia abre este año su Mostra por todo lo alto con el estreno de Ink, el retrato de Danny Boyle sobre los inicios del magnate mediático Rupert Murdoch, protagonizado por Guy Pearce. Telluride responde con una selección más compacta y, según buena parte de la crítica especializada, con mayor densidad interpretativa.

La organización mantuvo hasta última hora el hermetismo característico de esta cita. El programa, de más de sesenta títulos entre largometrajes, cortos , documentales y revisiones históricas, no se hizo público hasta la mañana del jueves previo a la inauguración. Un día después de que Venecia hubiera desvelado el suyo. Ese contraste de calendario y de escala —Telluride nunca ha aspirado a competir en tamaño con festivales como Venecia, Cannes o Toronto— es precisamente lo que sus defensores consideran su mayor virtud. En Telluride no hay alfombras rojas multitudinarias. Es una alternativa rural definida por las reacciones del público y la prensa especializada.

La edición de este año, además, llegó marcada por una circunstancia excepcional. Un mes antes de la apertura, una riada afectó gravemente al pueblo y dañó varios edificios, entre ellos el teatro Michael D. Palm, una de las sedes históricas del festival. La directora Julie Huntsinger aseguró que el certamen se celebraría pese a las inundaciones y a la intensa competencia entre festivales por hacerse con los títulos más codiciados de la temporada.

Julianne Moore, ama de casa en un montaje amateur

Entre los estrenos mundiales que Telluride se reserva para sí —sin pasar antes por Venecia— destaca The Debut, la nueva película de Jesse Eisenberg, director de A Real Pain (2024), producida por A24. Moore encabeza el reparto como una ama de casa que, tras años de rutina, es seleccionada para protagonizar una producción de teatro comunitaria dirigida por un tirano de provincias interpretado por Paul Giamatti. La actuación de Moore es, probablemente, la mejor de su carrera e ilusiona como firme candidata a los Oscars de este año.

Andrew Scott y Olivia Colman

Andrew Scott, en la piel de un actor real

El segundo gran estreno es Elsinore, dirigida por el australiano Simon Stone y protagonizada por Andrew Scott, quien encarna al actor escocés Ian Charleson —recordado por su papel en la oscarizada Carros de fuego (1981)— durante el último año de su vida, antes de morir a causa del sida. Olivia Colman completa el reparto principal. La película, distribuida por Focus Features, ha sido descrita por varios medios estadounidenses como una de las apuestas más firmes del estudio para la temporada de premios.

Malkovich, medalla de plata y candidato a mejor actor

El tercer título del que más se ha hablado en Telluride no tuvo, sin embargo, su estreno absoluto en la localidad de Colorado. Wild Horse Nine, la nueva comedia de espías del director irlandés Martin McDonagh, responsable de Tres anuncios en las afueras (2017) y Almas en pena de Inisherin (2022), se presentó primero en Venecia y el protagonista, Malkovich, voló directamente desde allí hasta Telluride para su estreno norteamericano. La cinta, producida por Searchlight, sitúa a John Malkovich y Sam Rockwell como dos agentes de la CIA destinados a la Isla de Pascua en vísperas del golpe de Estado chileno de 1973.

El papel de Malkovich, de 72 años, ha sido recibido como uno de los más sólidos de su carrera reciente y lo coloca en la conversación por el Oscar al mejor actor, en un año en el que también compite John Turturro como un veterano carterista en The Only Living Pickpocket in New York, presentada en el pasado Sundance. Telluride, además, decidió honrar a Malkovich con su Medalla de Plata, el reconocimiento que el festival concede cada edición a un puñado de figuras del cine. Este año lo compartió con la actriz alemana Sandra Hüller, ganadora reciente del premio a mejor actriz en Berlín, y con el cineasta británico Andrew Haigh, que presentó en Telluride su propio estreno mundial, A Long Winter, protagonizado por Kit Connor y Ebon Moss-Bachrach.

Una programación con sello propio

Como es tradición, Telluride encargó a una personalidad del cine la selección de un pequeño ciclo paralelo. Este año la elegida fue la actriz y directora Rebecca Hall, quien recuperó seis títulos, entre ellos Margaret (2011), de Kenneth Lonergan, y Synecdoche, New York (2008), de Charlie Kaufman, en una apuesta por reivindicar el cine de archivo frente a la avalancha de estrenos.

Entre el resto de la programación figuraron también títulos que ya habían circulado por otros festivales a lo largo del año, como Fjord, ganadora de la Palma de Oro en Cannes, protagonizada por Sebastian Stan y Renate Reinsve, o el drama familiar Gentle Monster, con Catherine Deneuve y Léa Seydoux, actriz que esta temporada acumula hasta tres películas distintas en el circuito de festivales.

Rumbo a Toronto

El itinerario de estas películas no termina en Colorado. Tanto The Debut como Elsinore y Wild Horse Nine figuran en la programación del Festival Internacional de Cine de Toronto, que se celebrará del 10 al 20 de septiembre y que constituye la tercera y última gran parada del circuito norteamericano antes de que arranque de manera formal la campaña de los Oscar. La secuencia Venecia-Telluride-Toronto, que desde hace años marca el calendario no oficial de la temporada de premios, vuelve así a repetirse. Las películas que generan conversación en Colorado llegan a Toronto con la etiqueta de favoritas ya puesta, listas para medirse ante un público y una prensa mucho más numerosos.

Ni Telluride ni Toronto deciden por sí solos quién acabará alzando una estatuilla en la gala de marzo, pero la carrera hacia los Oscar 2027 empieza a tomar forma antes incluso de que el otoño haya arrancado.

To top