Sótanos lúgubres donde se tortura a inocentes. Cuevas laberínticas donde ocurren cosas espantosas muy alejadas de la luz del día. Catacumbas vigiladas por hombres enormes encapuchados y preferiblemente con un hacha en la mano. Mujeres secuestradas, atadas y filmadas en su sufrimiento. En la serie La novia gitana (2022) aparece una subtrama de snuff movies bastante escalofriante. Tesis (1996) y 8MM (1999) no llegaron tan lejos. Lo peor es que te inquieta y perturba porque te lo crees. Un poco más vemos en The Poughkeepsie Tapes (2007), las cintas encontradas donde se grabaron las “hazañas” de un asesino en serie de lo más terrible. Poughkeepsie es una ciudad real que está en el estado de Nueva York, aunque la película de John Erick Dowdle es un falso documental. En cualquier caso, Poughkeepsie no volverá a ser la misma porque estará asociada a esta cinta de culto.

Culto y maldita de verdad porque a punto de ser estrenada en cines en abril de 2007, se retiró de la circulación sin ninguna explicación oficial. En 2014, se estrenó en formato limitado por Video on Demand a través de DirecTV y en 2017 lo hizo en DVD y Blu-Ray a través de Shout Factory, diez años después de su lanzamiento inicial previsto.

Dos hermanas asesinadas de la misma manera, pero con seis años de diferencia. La novia gitana, basada en la novela homónima de Carmen Mola (seudónimo de los guionistas Jorge Díaz, Antonio Mercero y Agustín Martínez) comienza con el descubrimiento del cuerpo de la segunda de las hermanas en un escenario de lo más inquietante. El asesino de la primera chica está en la cárcel y es tremendo, pero no ha podido ser el de la segunda. ¿Es entonces inocente del primer crimen? Lo interpreta como si fuera Annibal Lecter el actor argentino Darío Grandinetti. Las hermanas son gitanas y el desconsolado padre grita que “los gitanos no importamos”. Alguien susurra que detrás de esos crímenes está el demonio y la detective protagonista encargada del caso, interpretada por Nera Barros, es una mujer atormentada y destruida desde que en un descuido suyo se llevaron a su hijo pequeño mientras paseaban por los puestos de navidad de la Plaza Mayor. Desde entonces ella vive en un apartamento dentro de la plaza y mira durante horas por la ventana por si descubre algo nuevo. Es curioso cómo un mismo suceso se puede reflejar de formas tan distintas en el cine. José Isbert buscando a Chencho en La gran Familia (1962) no tiene nada que ver con la inspectora Elena Blanco buscando a su hijo en La novia gitana.

Nerea Barros ganó el Goya como actriz revelación por La Isla Mínima (2014), otra dura historia de detectives golpeados por la vida que se enfrentan a casos complejos, como los de True Detective (2014). Paco Cabezas, director de los ocho episodios de La novia gitana se encargó en su momento de cuatro de la Temporada tres de la magnífica serie Penny Dreadful, de dos de El Alienista y de dos de la más floja Penny Dreadful: City of Angels. Además, tiene un largometraje magnífico en su filmografía que enlaza con La novia gitana: Adiós (2029), con Mario Casas.
Cabezas suele decir que “no hace cine para la prensa ni para Carlos Boyero, “lo hago para el público”. Eso se nota en La novia gitana, una serie para el público que está al mismo nivel en cuanto a formas de perturbar que Seven (1995), El silencio de los corderos (1991) y Zodiac (2007), tres grandes referentes para una serie formidable que sigue en dos temporadas más, La Red Púrpura (2023) y La Nena (estreno en estos días, cuyo último episodio se emite el 31 de mayo).

Laberintos bajo tierra y sótanos espeluznantes tenemos en The Poughkeepsie Tapes, en La novia gitana y en Strangers: Capítulo final (The Strangers: Chapter 3) (2026), el cierre de la trilogía de Renny Harlin.
Si una película empieza con la canción Sound of Silence de Paul Simon nos tiene entregados desde el principio un poco. Si continúa ambientada en un motel de carretera muy parecido al que regentaba Norman Bates nos conquista aún más. También hay una chica que busca a su hermana desaparecida, como Lila Crane buscaba a Marion, y granjas abandonadas y aserraderos en medio de los bosques a los que no te acercarías por nada del mundo. Ah, el motel está a 7 kilómetros del pueblo más cercano, que se llama Venus. Eso es un problema. El otro que es imprescindible haber visto las dos anteriores para seguir la trama de esta. Por lo demás, sigamos rindiendo homenaje a la obra maestra de Bryan Bertino estrenada en 2008, una de las mejores películas de terror de la historia del cine.

Nota para recordar: Renny Harlin rodó simultáneamente las tres películas de esta trilogía, del 29 de agosto de 2022 al 28 de octubre de 2022. Las entregas se estrenaron en tres años consecutivos, 2024, 2025 y 2026.
Strangers: Capítulo final se puede ver en cines.
La novia gitana, La Red Púrpura y La nena en Disney +
The Poughkeepsie Tapes en VO sin subtítulos en Prime Video



