Primero, un fuerte aplauso para David Koepp, uno de los mejores guionistas del cine americano actual. Este señor natural de Wisconsin escribió las sensacionales Malas influencias (1990) y La habitación del pánico (2002) y adaptó entre otras muchas Parque Jurásico (1993), Mission: Impossible (1996), Spider-Man (2002), La guerra de los mundos (2005), Ángeles y Demonios (2009) y las últimas entregas de las aventuras de Indiana Jones. Koepp ha escrito lo último de Steven Spielberg, El día de la revelación, que se estrena en cines en junio.

Pero antes Koepp tiene Turno de noche (Cold Storage), una loca comedia de ciencia ficción basada en una novela del propio guionista y que cuenta con uno de los repartos más atractivos vistos últimamente en las pantallas. Está Liam Neeson y su suegra, la gran leyenda Vanessa Redgrave (madre de la recordada Natasha Richardson). También Lesley Manville, una actriz que nunca está mal, y Georgina Campbell, la nueva reina del grito del cine gracias a las magníficas Barbarian (2022) y Bird Box: Barcelona (2023).
Georgina es la protagonista de Turno de Noche junto a Neeson y Joe Keery, un actor que sale de Stranger Things dispuesto a comerse el mundo. Los tres se enfrentan a una loca invasión extraterrestre en esta película que combina acción, comedia, ciencia ficción, thriller apocalíptico, gamberradas varias y muchos efectos visuales sin olvidar las emociones los personajes.
Campbell y Keery interpretan a dos jóvenes empleados de un almacén que van a vivir el turno de noche más salvaje de sus vidas cuando un hongo mutante se escapa de una instalación sellada, destruyendo todo a su paso. Lo bueno es que contarán con la ayuda de un veterano agente del pentágono (Liam Neeson), para salvar a la humanidad de su inminente extinción.

Los referentes de Turno de Noche son muchos y reconocidos, porque tanto Koepp a propósito de su novela de culto Bajo cero, y de su posterior guion, como el director Jonny Campbell, en su primera gran oportunidad en el cine, han nombrado La invasión de los ultracuerpos, la versión del gran Philip Kaufman de 1978, y el clásico El experimento del Dr. Quatermass (1955), de Val Guest. También hablan del cine de John Carpenter, por títulos como La cosa (1982) y de cintas de auténtico culto como Temblores (1990).
El que mejor nos puede contar qué es exactamente Turno de noche es David Koepp y, además, está encantado de hacerlo. “Un hongo extraterrestre supercontagioso lleva años olvidado en unas instalaciones gubernamentales. Dos décadas después de aquella misión espacial fallida, dos guardias en turno de noche lo encuentran en unos almacenes que se han construido encima de las antiguas instalaciones subterráneas. Y se desata el caos”.

Jonny Campbell llamó la atención de los productores por su versión televisiva seriada del mito de Drácula protagonizada por el actor danés Claes Bang. Campbell y Koepp comparten un enfoque muy particular y un gusto por lo macabro y lo descarado. La película mantiene el mismo estilo irreverente y es que, como dice el productor del film, Gavin Polone, “todo el mundo sueña con hacer algo diferente, pero creo que nosotros lo hemos conseguido”. Polone es un reconocido productor con títulos como esas dos obras maestras tituladas 8 MM (Asesinato en 8mm) (1999) y La habitación del pánico (2002).
Polone y Koepp son viejos conocidos, ya que el primero ha producido tres de las películas del Koepp director: El último escalón (1999), una trágica película de fantasmas con Kevin Bacon, La ventana secreta (2004), basada en un relato de Stephen King, y Sin frenos (2012), en la que Joseph Gordon-Levitt se convierte en un repartidor que recorre en bici las endiabladas calles de Manhattan.
Turno de Noche se estrena en cines el 22 de abril



