The Running Man: de Arnold Schwarzenegger a Glen Powell

Una nueva adaptación de Stephen King que llega a la pantalla. El novelista más adaptado escribió El fugitivo (The Running Man) en una semana a principios de la década de 1970. Lo hizo con el seudónimo de Richard Bachman, pero la novela no se publicó hasta 1982, no sin antes haber sido rechazada por las editoriales varias veces.

El protagonista es Ben Richards. El escenario, la ciudad de Co-Op City en un futuro 2025 (ahora ya pasado) donde reina el caos y el pueblo oprimido sobrevive a esa dictadura donde las medicinas son un bien de lujo. La hija de Ben está muy enferma y su mujer se prostituye para pagar los medicamentos. Con ese panorama, el protagonista se apunta a La gran persecución, un programa de televisión donde durante 30 días deberá escapar de cazadores, policías y delatores. Es el gran reality. Una cacería en directo para disfrute de un pueblo sediento de sangre y violencia. Ben Richards, o cualquier otro concursante, debe morir en directo. Stephen King dijo que escribió la historia porque en ese momento era “un joven muy enfadado”.

Rob Cohen, director de cine de acción y productor, compró los derechos del libro sin saber que Richard Bachman era Stephen King. Tampoco sabía que este proyecto se iba a terminar convirtiendo en una pesadilla. Fue un rodaje conflictivo por el que pasaron cuatro directores antes de que Paul Michael Glaser (Starsky en la famosa serie de televisión) fuera contratado. La estrella era Arnold Schwarzenegger y no se entendió con el director, que era un actor muy conocido pero que detrás de las cámaras solo había hecho tv movies.

Stephen King tampoco lo vio claro. “Mi Ben Richards está a años luz de Schwarzenegger” dijo. Ben tiene 27 años en la novela, Arnie 40 cuando rodó la película. Glen Powell acababa de cumplir 36 cuando comenzó a rodar la nueva adaptación, esta vez dirigida por el inglés Edgar Wright, conocido por sus locas comedias de acción Arma fatal (Hot Fuzz) (2007), Scott Pilgrim contra el mundo (Scott Pilgrim vs. the World) (2010) y Bienvenidos al fin del mundo (The World’s End) (2013). Wright prepara ahora Barbarella, nueva adaptación del cómic erótico creado por Jean-Claude Forest que protagonizará Sydney Sweeney.

Este nuevo The Running Man sí ha gustado a Stephen King. El escritor publicó una crítica entusiasta de la película tras una proyección privada. Lo cierto es que Wright había hecho los deberes. Antes de contratar a Powell le dijo al escritor que viera Hit Man (2023) para convencerle de que el actor era la elección correcta.

Pero Glen Powell no llamó a King cuando ser unió al proyecto. Llamó a Tom Cruise, su amigo desde los tiempos de Top Gun: Maverick (2022), para pedirle consejos ante de meterse en una película donde se pasa la mayor parte del tiempo corriendo, como Cruise en muchos de sus films. Powell recuerda: “Lo que iba a ser una llamada de diez minutos, se alargó a dos horas y media. Me dijo: Deberías grabarte corriendo porque no te ves tan guay como crees. ¡Tenía tanta razón!”.

El Ben Richards nuevo también tiene una hija enferma, una mujer que trabaja donde no debe y la necesidad de comprar los carísimos medicamentos. Alguien le dice que tiene lo que hay que tener para ganar el concurso. En un país de chivatos, Ben Richards es el héroe del coliseo, la gran esperanza. The Running Man versión Edgar Wright es una serie B que se enorgullece de serlo, aunque pinte como una gran producción de más de 100 millones de presupuesto.

The Running Man se puede ver en Skyshowtime

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