Unabomber vuelve a nuestras vidas

Para conocer bien la historia de Unabomber, es decir, Theodore Kaczynski (1942 – 2023), el perturbado que inició una cruzada contra la tecnología cometiendo atentados durante 18 años (1978-1995), lo mejor es ver la primera temporada de la estupenda serie Manhunt: Unabomber, dedicada a este filósofo y profesor de matemáticas, autor de 16 atentados en los que murieron tres personas y 23 resultaron heridas. Kaczynski quería acabar con el sistema industrial y estaba convencido de que la tecnología había encadenado al ser humano. En la serie, Paul Bettany es Unabomber, refugiado en una cabaña perdida en Lincoln, Montana, como un ermitaño, y Sam Worthington interpreta a un agente del FBI experto en perfiles criminales. La serie es apasionante, una de las mejores en enseñar los métodos del FBI para “cazar” a los lobos solitarios, ya sean asesinos en serie o terroristas descontrolados, como Kaczynski.

Si uno quiere completar información tras haber visto la serie Manhunt: Unabomber, no tiene más que buscar en Netflix la película Unabomber (2026), una hora y 37 minutos donde se intercalan escenas de la juventud del asesino como estudiante de Harvard en los años 50 con la historia ya en los 90 de su captura en la que se considera la investigación más costosa realizada nunca por el FBI.

También Shailene Woodley se está convirtiendo en una especialista en este tipo de historias porque en la excelente Misántropo (2023), del argentino Damián Szifron, uno de los mejores thrillers de los últimos años, interpretó a una agente del FBI en busca de un francotirador que está aterrorizando la ciudad de Baltimore. 

Shailene Woodley, -que ahora se prepara para interpretar a Patricia Highsmith en The Murderous Miss Highsmith en competencia directa con Helen Mirren, metida en el mismo papel en A Talent for Murder-, es en Unabomber una agente del FBI obsesionada con atrapar al psicópata que está enviando paquetes bomba a universidades y aerolíneas. El mismo que escribió un manifiesto de 35.000 palabras sobre lo que consideraba problemas de la sociedad moderna, tan misterioso como el Asesino del Zodiaco (ella está tan entregada al caso como lo estaba el detective que bordó Mark Ruffalo en la película de David Fincher sobre los asesinatos nunca resueltos).  

A Theodore Kaczynski con 16 años lo interpreta Jacob Tremblay, que debutó en el cine con 8 como el hijo de Brie Larson en La habitación (2015). Aunque la gloria se la llevó su compañera de reparto, con un Oscar a la mejor actriz, lo cierto es que Jacob no ha dejado de trabajar y ha estado en interesantes proyectos, como Mi vida con John F. Donovan (2018), de Xavier Dolan, o La vida de Chuck (2024) de Mike Flanagan, donde era el protagonista de adolescente.

En esa parte de la historia, con Kaczynski queriendo ser filósofo y sintiéndose diferente a los demás, brillan también Russell Crowe y Annabelle Wallis, una pareja de lo más curiosa, él profesor en Harvard que se convierte en mentor del chaval, aunque las cosas se terminan torciendo por culpa de un experimento que se inició con los soldados americanos que volvieron de la guerra de Corea “programados” por los comunistas para desestabilizar el sistema. La película parte de hechos reales y es bastante rigurosa. Todo lo que cuenta está documentado.

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