Psycho Killer: un estreno muy esperado… que decepciona

Si un proyecto permanece estancado durante más de una década, hay un problema y a lo mejor es buena idea dejarlo pasar y no rodarlo nunca. Andrew Kevin Walker escribió el guion de Psycho Killer en 2007. Hay que apuntar que estamos hablando de uno de los escritores de historias oscuras, inquietantes y perturbadoras con más talento, el mismo que ideó Seven (1995), Asesinato en 8 mm (1999) y Sleepy Hollow (1999). Claro que también ayudó a crear El hombre lobo (2010), la versión del mito dirigida por Joe Johnston y protagonizada por Benicio del Toro, Anthony Hopkins y Emily Blunt. Todo el mundo habla mal de esta película, el primero su director, asegurando que la hizo por dinero y que ese fue su principal error, y el segundo Ron Meyer, presidente y director de operaciones de Universal Studios, que dijo que esta película era una de las dos peores que el estudio había hecho. La otra era Babe, el cerdito en la ciudad (1998). La realidad es que no está tan mal y que en ella sale Geraldine Chaplin, como una anciana gitana llamada Maleva (el mismo personaje que en la versión de 1941 interpretó Maria Ouspenskaya), y con ella dentro nada puede salir mal.

Volviendo a Psycho Killer, estreno absoluto en España, es una vuelta de tuerca más al tema de los asesinos en serie por parte de Andrew Kevin Walker. La película comienza de manera inquietante, en Colby, Kansas, con un control de carretera rutinario, un misterioso conductor y un policía asesinado. La viuda también es policía y es la protagonista, interpretada por Georgina Campbell (Barbarian, Bird Box: Barcelona). En la vida real, el padre de Campbell también es un oficial de la patrulla de carreteras.

El asesino en serie recorre el país matando, su apodo es “El carnicero satánico” y es un seguidor del demonio. También admira al ficticio Richard Reeves (un asesino de masas que mató a 13 personas en una Iglesia) y al muy real Richard Ramirez, con el que tiene rasgos comunes. Por supuesto, Psycho Killer tiene como un referente destacado el caso Charles Manson, y no sólo porque en un momento dado de la película visitamos El Valle de la Muerte en California. Hay una escena especialmente tremenda donde el carnicero se bebe la sangre, literalmente, de un sacerdote. El veterano Malcolm McDowell (1943) interpreta a un millonario que ha hecho fortuna con el negocio de los supermercados y que ahora se dedica a liderar una extraña secta satánica en una tétrica mansión.

McDowell lleva más de 60 años de carrera y ha hecho de todo, pero siempre será recordado por ser Alex DeLarge en La naranja mecánica (1971). El director de Psycho Killer, Gavin Polone, que lleva asociado a este proyecto desde 2010, lo sabe y por eso pidió al controvertido actor de Calígula (1979) especializado en “tipos inmorales, villanos descarados diabólicamente inteligentes y despiadados”, que en una secuencia concreta mirara a la cámara con su icónica «mirada Kubrick», la cabeza inclinada y siniestra expresión que McDowell popularizó en La naranja mecánica (1971). McDowell se negó rotundamente, argumentando que hacerlo “abarataría el legado” de la obra maestra de Stanley Kubrick.

Psycho Killer no es una buena película. Es aburrida y confusa. Es rara y oscura, pero en un giro final sorprendente, se convierte en una cinta de catástrofes y lo peor es que no sabemos cómo hemos llegado hasta ahí.

Psycho Killer se puede ver en Disney +

To top