Pedro Alonso (Berlín, La Casa de Papel) regresa a la gran pantalla con el thriller Sin Huella, dirigido por Daniel Benmayor y escrito por Iván Ledesma junto al propio director.
La película se ha rodado en espectaculares localizaciones naturales de las Rías Altas gallegas, donde el paisaje se convierte en un personaje más de esta historia con una fuerte carga emocional y social que combina tensión narrativa con una reflexión sobre el impacto del progreso tecnológico en los entornos rurales.
Sin Huella es mucho más que un thriller: es un retrato sobre el choque entre el progreso y la vida rural, entre las grandes corporaciones y el individuo.

Según su director Daniel Benmayor, “»Sin huella» es un David contra Goliat contemporáneo. Una historia sobre lo pequeños que somos cuando nos enfrentamos a intereses mucho más grandes… y sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar cuando nos quitan todo”.
La fuerza visual reside en su apuesta por escenarios reales con acantilados, bosques y paisajes indómitos y una atmósfera inquietante que reflejan el aislamiento y la lucha interior del protagonista. Un thriller que combina adrenalina y reflexión sobre los desafíos contemporáneos derivados del avance tecnológico y su impacto en la sociedad.

Sinopsis:
En lo más profundo de los bosques de la Galicia más salvaje, Biel, un hombre hermético y arraigado a su tierra, se enfrenta a la expropiación de su hogar para la instalación de una estación de telecomunicaciones. Tras la misteriosa muerte de su esposa, su lucha se transforma en una búsqueda de verdad y venganza.
Sin móvil, sin redes y sin rastro digital, Biel se convierte en una amenaza invisible dentro de un sistema que lo rastrea todo. La tecnología actual se enfrenta a la supervivencia más primitiva, en un thriller donde nadie está a salvo y la naturaleza se convierte en el último refugio…y el último campo de batalla.



