El actor nos va a sorprender. Su nuevo trabajo (en cines el 30 de mayo) es una aproximación al cine negro, para contar una historia dura y sin concesiones con el telón de fondo de las organizaciones criminales que prostituyen a miles de mujeres que son engañadas y secuestradas en sus países de origen para trabajar como esclavas.

Hamburgo retrata el oscuro mundo de las mafias de trata de mujeres, contado desde el punto de vista de dos personajes que persiguen objetivos muy diferentes, pero que a la vez comparten el mismo deseo: escapar del pozo donde están metidos y encontrar una vida mejor.

Segunda película de Lino Escalera, responsable de la excelente No sé decir adiós (2017), la película ha sido todo un reto para el actor, que se ha preparado especialmente y ha adaptado su físico, con una imagen impactante y dura. Él es Germán, un conductor que trabaja para una mafia de trata en la Costa del Sol. Pero no es un conductor normal y corriente: es el encargado del traslado de mujeres que trabajan como esclavas en clubes de alterne en la Costa del Sol. Arruinado y completamente perdido, trata de salir adelante trabajando para Cacho (Roger Casamajor), un viejo amigo de la juventud que administra varios de estos locales para una mafia local.