Enero de 2017. La Semana de la Moda de París. Una imagen da la vuelta al mundo. Nicole Kidman, sentada, besa la mano de Isabelle Huppert, frente a ella y de pie. Un gesto de absoluta admiración de la australiana hacia la francesa. Además, en ese momento se habían anunciado las nominaciones a los Oscar y las dos eran candidatas. Nicole como actriz de reparto por el drama Lion, de Garth Davis. Era su cuarta candidatura y ya había ganado en una ocasión. Isabelle, sin embargo, era considerada por primera vez por su arriesgada interpretación en Elle, del siempre provocador Paul Verhoeven. En realidad, ese trofeo todavía se le resiste, pues no ha vuelto a ser nominada, y es de los pocos que le quedan por ganar a la que es considerada una de las mejores actrices del mundo. La foto de Kidman besando la mano de Huppert nos dijo muchas cosas, la más importante, que la segunda tenía a Hollywood a sus pies, al mundo del cine entero.
Isabelle (París, 1953) ha sido reconocida, entre otros, en el Festival de Berlín, en Cannes, en San Sebastián, en Venecia varias veces, en los David di Donatello, en los premios del cine europeo, en los Globos de Oro (ganó por Elle) y, por supuesto, en los Cesar del cine francés, a los que ha estado nominada en 17 ocasiones y ha ganado en dos (por La ceremonia en 1996 y por Elle en 2017).
La última de esas candidaturas ha sido por La mujer más rica del mundo (La femme la plus riche du monde), donde interpreta con todo su poderío de diva del cine a un personaje inspirado libremente en la figura de la famosa empresaria francesa Liliane Bettencourt, la que fue “la mujer más rica del mundo” como heredera de un gigante cosmético.

La película es una fascinante y perversa farsa a partir de una rocambolesca historia real, en la que Huppert ejerce de dama todopoderosa en un universo de lujo y de excesos. Marianne Farrère, como se llama la millonaria protagonista, es un personaje muy complejo. Como asegura el director de la película, Thierry Klifa, “Isabelle Huppert interpreta el papel de Marianne, una mujer con múltiples facetas: puede ser encantadora, frágil, dura, poderosa”.
Y es que Isabelle puede con todo y se atreve con todo. Es significativo lo que ocurrió con Elle, el controvertido proyecto de Verhoeven. El personaje protagonista, una mujer de negocios que entra en un juego peligroso con el hombre que la violó, era dinamita pura. Tanto que ninguna actriz de Hollywood se atrevió con él. Verhoeven había cambiado el guion para ambientarlo en Estados Unidos y conseguir a una estrella americana. El cineasta estaba acostumbrado al ruido y al rechazo (con Instinto básico le pasó lo mismo) y después de la negativa de varias candidatas con mucho caché (como Diane Lane), decidió mantener la historia en París. La única que se atrevió fue Isabelle Huppert.

En La mujer más rica del mundo la actriz está deslumbrante. El vestuario es maravilloso porque es un elemento clave en la historia que se cuenta. Como dice Isabelle “era necesario que la opulencia fuera creíble, que se pudiera creer plenamente en ella. Esto se conseguía no solo a través de la ropa, sino también a través de la decoración, la grandeza y la riqueza de la casa. Todo un universo fue cuidadosamente construido para ello”.
La película, cuyo objetivo, en palabras del director, “no es hacer llorar por los estados de ánimo de los ultra ricos, sino de mostrar cómo el dinero multiplica por diez los conflictos en las relaciones humanas. Para mí, no es una historia para juzgar, sino para observar. Interroga, a veces incomoda, y eso es lo que la hace interesante”, consiguió seis nominaciones al los Cesar, incluyendo actriz, actor de reparto (Raphaël Personnaz, como el mayordomo vigilante que sabe más de lo que dice), actriz de reparto (Marina Foïs, la protagonista femenina de As bestas, como la heredera, una mujer retraída, espectadora silenciosa de un drama íntimo) y vestuario. Laurent Lafitte ganó el premio por su magnífica interpretación de un fotógrafo ambicioso, audaz y loco que irrumpe en la vida de “la mujer más rica del mundo”.
Estreno en cines el 17 de abril



