El thriller psicológico o de terror del momento se titula Obsession (estreno en cines el 29 de mayo), la historia de un joven romántico empedernido que tras usar un misterioso objeto para conquistar a su amor platónico, verá cumplido su mayor anhelo…, pero no tardará en descubrir el oscuro y siniestro precio de algunos deseos.

En realidad estamos hablando de una novedosa versión del clásico «cuidado con lo que deseas» que tanto juego ha dado en el cine de suspense.
El giro es que la chica termina peligrosamente obsesionada con él. Como en Atracción Fatal (1987), Misery (1990), Malas Influencias (1990), Falsa seducción (1992) o la más reciente Fatale (2020).
El actor Curry Barker se estrena como director de largometrajes con este thriller que sigue el camino de esos productos de las décadas de 1980 y 1990 que tantas alegrías nos dieron. El guion también es suyo y según nos cuenta su intención era contar una historia sobre lo lejos que puede llegar la fijación de una persona por otra. «¿En qué punto el amor deja de ser amor? Y, más allá de eso, ¿qué significa exactamente la palabra amor?». Curry añade que le gusta poner a gente ordinaria en situaciones extraordinarias, que es básicamente la base del thriller psicológico de toda la vida.

Curry Barker acaparó protagonismo por primera vez con sus sketches que iba publicando en YouTube. El corto The Chair acumuló más de nueve millones de visualizaciones en YouTube. Luego llegó Milk & Serial, que se convirtió en una auténtica sensación viral. Ese ruido llegó a Hollywood y desembocó en Obsession. El productor James Harris (47 metros, Los extraños: Cacería nocturna) vio The Chair y alucinó. Barker soñaba con una oportunidad así desde crío. Pese a haberse forjado un nombre en el mundo de la comedia con sus sketches, siempre había querido hacer películas. «Con 10 años más o menos ya estaba grabando y editando películas porque quería ser actor y la única forma de actuar era poner yo a mi alcance esa oportunidad. Rodar empezó siendo un medio para conseguir lo que yo quería, pero así fue como descubrí que en realidad me apasionaba».

Barker quería servirse del género para explorar la obsesión por una persona o por cualquier otra cosa. «La idea de sentirse totalmente consumido por algo siempre me ha fascinado, y el terror me parecía el género perfecto para explorar esa noción». Curiosamente la idea se concretó más gracias a un episodio de Los Simpson que inspiró a Barker y en el que Homer compra una mano de mono con el poder de otorgar deseos, sembrando el caos a su alrededor. «Esa combinación de obsesión y un objeto para pedir deseos fue la chispa de la que nació la historia».
Para el papel protagonista Barker buscaba a alguien que desprendiese una cierta inocencia, porque a medida que la cosa se complica, el chico empieza a comportarse de un modo cada vez más cuestionable. Entonces apareció Michael Johnston. Para la chica, la elegida fue Inde Navarrette. Los dos están empezando y Obsession será una película clave en sus carreras.
Johnston describe la película como una experiencia tipo montaña rusa. «Creo que los giros que tiene dejarán de piedra a más de uno. Espero que inspire conversaciones sobre la facilidad con la que nuestros propios deseos pueden cegarnos respecto a la humanidad y la voluntad de la persona que tenemos delante».



