Below, la serie de Netflix que nos lleva a Tentáculos, una serie B irresistible

En la serie Below, Calvin Penney dice algo maravilloso para todos a los que nos entusiasmas las películas sobre amenazas que surgen del agua, una moda que empezó con Tiburón (Jaws) (1975). Este tipo que vive en el remoto pueblo costera de Snooks Arm, Terranova, y se dedica a “cazar” icebergs para vender el hielo dice: “¡que todo el mundo se aleje del agua! ¡No os acerquéis a la orilla!”. En otro momento, la dueña del bar que hace negocio con los pocos turistas que llegan a la zona exclama muy enfadada que no piensa cancelar la regata, algo que nos recuerda a todas las películas de animales acuáticos voraces que han pasado antes por nuestras vidas.

Sabemos, porque así arranca la serie, lo que le ocurrió a Calvin Penney cuando era niño en 1986, y desde entonces el hombre vive atormentado. Han pasado 40 años y el Calvin Penney que interpreta Josh Hartnett, -actor al que conocimos como hijo de Jamie Lee Curtis en Halloween H20 (1998), película que también nos presentó a Michelle Williams-, es ahora un tipo de 49 años (la misma edad que tiene el actor) padre de tres hijos mayores se va a tener que enfrentar a un cefalópodo enorme e inusualmente agresivo que ha llegado del Ártico profundo y que por culpa del calentamiento climático se ha dejado arrastrar por la Corriente del Labrador. Esta es la teoría al menos de la zoóloga marina doctora Fonda Howander (Mackenzie Davis). Esta mujer dice que “han pasado cosas muy raras en estas aguas” y, aunque es muy consciente de que el Centro de Ciencias Oceánicas donde trabaja no es un lugar muy acogedor decide quedarse.

Mackenzie Davis

Efectivamente, Snooks Arm es un lugar agreste, peligroso, aislado y aterrador, el mismo escenario de la película Orca (1977) y en las mismas aguas donde se hundió el Titanic. Ahora, una nueva pesadilla se cierne sobre el lugar en forma de calamar gigante que lo mismo agarra con sus tentáculos desde la orilla a un alce en tierra firme y lo arrastra al mar que se traga un coche. Una criatura extraordinaria, única de su especie, como dice el investigador Steve Bruner (David Wenham), el mismo que persigue al bicho con intenciones ocultas. Pero para intrigas, la que se marca el personaje interpretado por Natasha Henstridge, la inolvidable y felizmente recuperada actriz de Species (1995), que además es natural de Terranova, Canadá.

Charlie Heaton interpreta a uno de los hijos de Josh Hartnett

En realidad, al Architeuthis dux, como se conoce a este calamar, ya lo localizamos en la novela Veinte mil leguas de viaje submarino (y en la película de 1954), y también lo volveremos a ver en la película noruega Kraken, dirigida por Pål Øie. Pero no podemos olvidar que también está Tentáculos (1977), esa serie B nacida a raíz del éxito de Tiburón donde pasan cosas increíbles, como que John Huston y Shelley Winters son hermanos.

Rohan Campbell y Ruby Stokes, los otros hijos del protagonista

No sabemos si Jesse McKeown, el creador de Below, ha visto este inenarrable subproducto que siempre defenderemos, pero lo cierto es que su serie está llena de homenajes, conscientes o no. Por ejemplo, en Tentáculos, Henry Fonda interpreta al CEO de Trojan, la empresa encargada de construir un túnel submarino en las costas de Solana Beach, California, donde transcurre la acción. Fonda es el nombre del personaje de Mackenzie Davis en Below. El veterano mito de Hollywood que ganaría el Oscar años después por En el estanque dorado (1981), justo cuando el año anterior le habían premiado con uno honorífico (como le pasó a Paul Newman y le podrá haber pasado a Tom Cruise si Digger no se hubiera dado el monumental batacazo en taquilla que se ha dado) rodó todas sus escenas en un solo día porque le acababan de colocar un marcapasos y no podía hacer mucho esfuerzo. Si nos fijamos, en todas sus apariciones está quieto hablando por teléfono.

Si en Below el bicho se traga un alce en Tentáculos se come a un bebé que está en su silla cerca de la orilla. También tenemos la típica frase “debe haber ahí abajo algo monstruoso e infernal”, conocemos a un zoólogo marino llamado Will Gleason (Bo Hopkins, un año antes de El Expreso de Medianoche) que tiene dos orcas llamadas Summer y Winter y unas regatas que van a terminar en un baño de sangre. Como Orca (1977) se estrenó ese mismo año, había que distanciarse un poco y el bueno de Gleason nos coloca un discurso donde asegura que estos cetáceos no son para nada asesinos. En cambio, el pulpo gigante es “un animal trastornado por la estupidez del hombre y que ha probado la sangre”.

El bicho de Below deja 19 víctimas y tres barcos hundidos. El de Tentáculos es igual de voraz. 10 víctimas contadas y un número indeterminado de bajas en el ataque a la regata, incluido el pobre amigo del hijo de Tillie Turner, la hermana del periodista de investigación Ned Turner (John Huston).

A la dicharachera Tillie la interpreta Shelley Winters, una mujer loca por los hombres italianos, como lo era su segundo marido. Este dato debió ser una aportación de la actriz, porque su primer marido fue Vittorio Gassman y el segundo Anthony Franciosa, neoyorkino de origen italiano. En ese momento, Winters, ganadora de dos Oscar como actriz de reparto, estaba especializándose en mujeres con sobrepeso, bocazas y algo horteras. En Tentáculos hasta su hijo la llama gorda el muy desagradecido. También era una Grande Dame Guignol, reina de un subgénero que arrancó con Bette Davis y Joan Crawford en ¿Qué fue de Baby Jane? (What Ever Happened to Baby Jane?) (1962).

El director de Tentáculos es un italiano llamado Ovidio G. Assonitis, aunque para sus producciones internacionales firmaba como Oliver Hellman. Según contó en su momento, su primera opción para interpretar el papel principal del periodista entrometido fue John Wayne, pero cuando Assonitis lo conoció en su casa de Texas, se dio cuenta de que el actor estaba demasiado enfermo. Wayne moriría de cáncer en junio de 1979. Entonces llamó a John Huston, siempre dispuesto a aumentar su cuenta corriente para pagarse su caro estilo de vida.

El querido Ovidio G. Assonitis, que había nacido en Egipto y los más puristas le llamaban «El rey de la estafa» por copiar éxitos de Hollywood, en el fondo era un amante del cine muy consciente de que sus contribuciones al género de terror “no han tenido tanta relevancia histórica como, por ejemplo, El exorcista (1973) o Psicosis (1960). No estamos hablando de obras maestras, pero he puesto todo mi amor y entusiasmo en mis películas y creo que se nota. Lo que es más importante, me he ganado el respeto de los verdaderos fans del terror, que siempre son leales y extremadamente perspicaces: ¡reconocen una buena película cuando la ven!”. Claro que sí Ovidio, tú también has pasado a la historia por haber sustituido a nada menos que James Cameron en la dirección de Piraña II: los vampiros del mar (1982), película de la que en un principio era solo productor.

Según Dreaming Aloud, una biografía de James Cameron de Christopher Heard, y The Futurist, de Rebecca Keegan, Cameron “trabajó en los efectos especiales de la película, reescribió el guion, creó storyboards, buscó localizaciones y, de hecho, filmó durante cuatro días. Sin embargo, Assonitis tomó la mayoría de las decisiones, cuestionó continuamente las ideas de Cameron, no le permitió ver lo grabado y, finalmente, lo despidió al quinto día de rodaje. Con la película ya terminada, Cameron entró a escondidas en la sala de montaje todas las noches durante semanas y creó su propia versión. Desafortunadamente, Assonitis lo descubrió y la volvió a editar”. La versión más distribuida de la película que está disponible en DVD es la de Assonitis, aunque más tarde se le permitió a Cameron crear una versión dirigida que tuvo un lanzamiento limitado en algunos mercados.

“El productor italiano me sustituyó después de dos semanas y media. Simplemente me despidió y se hizo cargo, que es lo que quería hacer cuando me contrató. No fue hasta mucho después que me di cuenta de lo que había pasado. Fue como: Oh, tío, pensé que estaba haciendo un buen trabajo. Pero cuando vi lo que estaban cortando, fue horrible. Y luego el productor no quiso quitar mi nombre de la película porque [por contrato] no podían entregarla con un nombre italiano. Así que me dejaron, sin importar lo que hiciera. No tenía ningún poder legal para influir en él desde Pomona, California, donde dormía en el sofá de casa de un amigo. Ni siquiera conocía a un abogado para demandarles y que quitaran mi nombre” ha contado Cameron.

Assonitis tiene otra versión y le reta al cineasta más taquillero de la historia del cine. Según el italiano, Cameron cometió demasiados errores debido a su inexperiencia y eso hizo que la película superara «con creces el presupuesto» tras dos semanas de rodaje.

Below se puede ver en Netflix

Tentáculos se puede ver en Filmin

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