Si la célebre y nada recomendable tía Gladys de Weapons (2025) va a tener película propia, con dirección de su creador Zach Cregger y la ganadora del Oscar Amy Madigan como lógica protagonista, nos preguntamos por qué no tuvo show propio otra célebre dama igual de inquietante e igual de bruja: la vecina Minnie Castevet de La semilla del diablo (Rosemary’s Baby) (1968) que también le valió el Oscar de reparto a su genial intérprete, Ruth Gordon.

Hay una “chica Almodóvar” que sale en la tercera temporada de Euphoria (HBO), y no es Rosalía. Se llama Priscilla Delgado y debutó en el cine como la hija de Bimba Bosé en El cónsul de Sodoma (2009). La fama llegó con la serie Los Protegidos (2010-2012) y en Julieta (2016) interpretó a la hija pequeña de la protagonista, Adriana Ugarte / Emma Suárez.
En una escena de El fin de Sheila (The Last of Sheila) (1973), una historia de suspense a lo Agatha Christie ideada por Stephen Sondheim y Anthony Perkins, una de las protagonistas dice: “ella (Olivia de Havilland) era una de las pocas personas de las que Sheila hablaba bien”. Ahí tenemos un ejemplo de la buena imagen que tenía la actriz, pese a la terrible relación que mantuvo durante toda su vida con su hermana Joan Fontaine. El equivalente de Olivia ahora en Hollywood es Meryl Streep. La idea que se mantiene es que no hay nadie en Hollywood que hable mal de Meryl.

Una verdadera pesadilla es cuando hay dos proyectos que tratan de los mismo, se desarrollan al mismo tiempo y llegan a los cines a la vez. Nadie olvida el año 1997, cuando dos volcanes se despertaron con toda su furia. Dante’s Peak de Roger Donaldson se estrenó el 7 de febrero y Volcano de Mick Jackson un par de meses después, el 25 de abril. La batalla la ganó Dante’s Peak porque se rodó con un calendario de rodaje más intenso con el objetivo de llegar primero a los cines y, como resultado, tuvo una mejor taquilla: 178 millones de dólares frente a 122. Algo ayudó que su protagonista era el James Bond de esos tiempos, Pierce Brosnan, en un descanso entre Goldeneye (1995) y El mañana nunca muere (1997).

Peor fue lo de Armageddon, de Michael Bay, y Deep Impact, de Mimi Leder. Ambos proyectos se rodaron durante 1997 y 1998 y estalló una guerra muy sucia con declaraciones de Bay en contra de Téa Leoni, la actriz de la otra película. Deep Impact se estrenó en mayo de 1998 mientras Armageddon se reajustaba con el rodaje de nuevas escenas. Al final, Armageddon se estrenó en julio y superó a Deep Impact en taquilla en más de 200 millones de dólares.

Alejandro Amenábar entró en pánico cuando vio El sexto sentido (estrenada en España en enero de 2000) y comprobó horrorizado que el sorprendente final de la película de M. Night Shyamalan era el mismo que el de la historia de fantasmas que estaba preparando él en esos momentos, Los productores americanos, es decir, Tom Cruise, Paula Wagner y Bob y Harvey Weinstein, le dijeron que no se preocupara, que no había ningún problema, que siguiera con Los Otros (2001) y eso es lo que hizo.
Algo similar le ha pasado ahora a Rodrigo Sorogoyen. En su caso, cuando vio Valor Sentimental (2025), nueve nominaciones al Oscar y una trama similar en apariencia a la de su nueva película. Efectivamente, El ser querido habla de un famoso director de cine y de su hija actriz con la que tiene una relación complicada y de cómo el primero quiere que ella trabaje en la película que está preparando. También a él le han dicho que no se preocupe. En el fondo son películas muy distintas.

Netflix ha estrenado Thrash (Embestida), un divertimento del noruego Tommy Wirkola, un tipo muy simpático que siempre se lo pasa en grande con sus disparatadas películas, ya sea con los Zombis nazis (2009), con los hermanos Hansel y Gretel: Cazadores de brujas (2013) o con un Santa Claus al que quieren dejar sin su Noche de paz (2022). Ahora lo hace con unos tiburones nadando por las calles de un pueblo pesquero (Annieville, Carolina del Sur) devastado por un huracán categoría 5. Nada original porque es una mezcla entre Hard Rain (1998) y Crawl (2019) pero conviene decir que Thrash estaba destinada a ser estrenada en cines antes de acabar en Netflix. Alguien dice en la película que ese huracán es como Ted Bundy mientras el recordado Djimon Hounsou, nominado al Oscar por En América (2003) y por Diamante de sangre (2006), interpreta al típico biólogo marino que nos va explicando lo peligroso que es todo.

Para peligrosa Uma Thurman en Pretty Lethal (2026) otra serie B divertida que en esta ocasión estrena Prime Video. Estamos en Budapest, Hungría. Un grupo de chicas de una compañía de ballet que viajan en autobús para participar en un festival se quedan tiradas en la carretera de un bosque. Como hemos visto la saga Hostel, sabemos que nada bueno va a pasar y más cuando el grupo llega a la posada Teremok, un lugar siniestro regentado por una señora imponente. Ella es Uma Thurman, en el papel de una bailarina famosa en su tiempo con la carrera truncada.

Uma, como las grandes estrellas del cine clásico que, durante las décadas de 1960, 70 y 80 se refugiaron en el terror Serie B., aparece como una Baby Jane más perturbada todavía, decadente y sádica, maquillada de reina de la danza con corona. Las chicas se ven atrapadas en ese antro en medio de la nada rodeadas de mafiosos tipos malencarados. Pero Devora, el personaje de Uma, es la verdadera reina de la función, sobre todo cuando, tras una escena realmente sangrienta, exclama furiosa con acento: “Me habéis dejado el bar hecho un asco”. David J. Skal dice en Monster Show. Una historia cultural del horror (Editorial Valdemar), a propósito de esas divas del Hollywood clásico (Bette Davis, Joan Crawford, Joan Fontaine, Tallulah Bankhead, Eleanor Parker, Janet Leigh, Gloria Grahame) que terminaron sus carreras refugiadas en el terror, que “Las nuevas reinas del horror de Hollywood esperaban rejuvenecer sus carreras bañándose en hemoglobina de un modo similar a Erzsébet Báthory”. Uma Thurman ya pertenece a ese grupo.

Tampoco se lo pasan mal los protagonistas de la comedia de acción Mike & Nick & Nick & Alice (2026) (estreno en Disney+), dirigida por un tipo que se llama BenDavid Grabinski. Vince Vaughn es por partida doble Nick, un gángster de cuidado y Nick, otro mafioso de cuidado, en realidad el mismo pero en otro momento. La mexicana Eiza Gonzalez es su esposa y James Marsden es el protegido del primero que comete el error de enrollarse con la mujer del capo. Hay una máquina del tiempo que te lleva seis meses al pasado para arreglar el futuro, un claro aroma a Tarantino, un asesino a sueldo caníbal que interpreta nada menos que Dolph Lundgren y un homenaje al personaje de Kurt Russell en Golpe en la pequeña China (Big Trouble in Little China) (1986)… además del evidente al clásico de Paul Mazursky Bob & Carol & Ted & Alice (1969).



