Daniel Chong: «Estaba seguro de que en Pixar nunca aceptarían la idea de Hoppers, era tan extraña y absurda…».

En la nueva comedia animada de Disney y Pixar, Hoppers, una amante de los animales aprovecha la oportunidad de utilizar una nueva tecnología para comunicarse directamente con los animales. Entonces se hace amiga del carismático castor King George y de paso descubre el hermoso y salvaje mundo que existe en nuestro propio patio trasero.

Dirigida por Daniel Chong, la película descubre los secretos del reino animal de una manera innovadora, pero claramente al estilo Pixar. «Lo que siempre nos hizo avanzar fue la comedia y los personajes. Eso fue lo que más perseguimos. Sabíamos que era el punto fuerte de nuestro equipo, y nos aseguramos desde el principio de establecer un tono cómico único con personajes divertidos sobre los que construir todo».

Chong, que tiene una larga relación con Pixar que se remonta a Del Revés (2015), está encantado de tener la oportunidad de presentar la idea que finalmente se convertiría en Hoppers. «La película existe gracias a Pete Docter. Hace años trabajé con él en Inside Out (Del Revés) como guionista, y luego me fui para crear mi serie de televisión We Bare Bears. Pete y yo seguimos en contacto, y cuando la serie terminó, Pete me invitó a volver para dirigir algo; al volver, me ayudó mucho el hecho de que ya hubiéramos trabajado juntos y de que yo ya conociera el proceso de Pixar».

Chong continúa: «Presenté tres ideas para películas, y Hoppers era la que estaba bastante seguro de que nunca aceptarían. Era tan extraña y absurda que apenas me tomé la idea en serio. Pero creo que la gente vio el potencial de la película y que había un concepto realmente interesante en su esencia». Cuando Chong concibió inicialmente la idea, los castores no eran el centro de la historia. «Por alguna razón inexplicable, tenía una fijación con los pingüinos y estaba decidido a hacer una película sobre ellos. Pero Pete no creía que el mundo necesitara otra película sobre pingüinos. Y tenía razón, por supuesto. Mientras seguía desarrollando la idea, me topé con una historia sobre cómo el Parque Nacional de Yellowstone había recuperado sus ecosistemas con lobos después de que estos hubieran desaparecido por completo. Su reintroducción comenzó a reequilibrar las cosas, lo que provocó el regreso de otros animales, incluidos los castores. Y una vez que los castores regresaron y construyeron sus presas y estanques, volvió una gran riqueza de animales y plantas. A menudo se les conoce como ingenieros del ecosistema». A partir de ahí, todo empezó a encajar».

Y es que, como nos cuenta el director, «los castores son una especie clave que puede sustentar la vida silvestre de una manera única, y quedó muy claro que serían los protagonistas perfectos para contar esta historia en la película, ¡además de que son súper lindos y redonditos! En nuestra investigación, también observamos que la gente está empezando a reconocer lo que los castores pueden hacer, y su impacto en sus hábitats, simplemente haciendo lo suyo, y es extraordinario. Estos pequeños merecen ser estrellas».

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