Ahora se ha hecho una película sobre él, Un completo desconocido, pero hubo un tiempo en que era él quien hacía películas. En total hizo cuatro, más una colaboración especial. La primera fue el mítico western Pat Garrett y Billy el Niño (1973). Sam Peckinpah había contratado al cantante Kris Kristofferson para interpretar a Billy el Niño y por mediación de él se hizo con Dylan, para interpretar un personaje al que llamaban Alias y que no estaba en el guion original. El recordado Kristofferson recordaba que Dylan quería salir en la película, pero se quejaba de que su personaje ni siquiera estaba en el guion. “Quería saber lo que Sam creía que él debía hacer en la película, y claro, Sam no pensaba en ello. Bob no dejaba de decirme: Al menos tú sales en el guion”.

Sam Peckinpah no tenía ni idea de quién era Bob Dylan
James Coburn, que interpretaba a Pat Garrett, también recordaba a Dylan y cómo llegó al rodaje en México: “Sam no tenía ni puta idea de quien era. Pero cuando le escuchó cantar, fue el primero en admitir que le gustaba cómo lo hacía. Escuchó su Ballad of Billy the Kid e inmediatamente hizo que se la grabasen en cinta para poder escucharla cuando quisiera”.
Kristofferson llegó a decir que Dylan era el tío más raro que había conocido en su vida. “Es un genio, o algo parecido, y nunca vas a entenderlo del todo. En muchos sentidos es como un niño. Pero cuando estás con él no piensas eso. Piensas: este cabrón se está riendo de todo el mundo”.
Knock-knock-knockin’ on Heaven’s Door es una tontería
Dylan también tenía que componer la banda sonora de la película, pero, como dice el músico Jerry Fielding, contratado para supervisar el trabajo porque era la primera vez que Dylan trabajaba para el cine. “Fue totalmente frustrante. Un esfuerzo a la basura”, recuerda en el libro biografía Peckinpah. A portrait in Montage, de Garner Simmons. “Saber tocar la guitarra y cantar no te capacita para componer una banda sonora. Todo el mundo lo sabía y todo el mundo se lo advirtió a Sam. En mi opinión compuso siete grandes piezas musicales y un montón de tonterías que no valían más que para adolescentes descerebrados. A todo el mundo le encantó Knock-knock-knockin’ on Heaven’s Door. Era una mierda. Tener que explicar por qué está mal que cante esa canción con una batería de rock en una escena en la que el tipo se está muriendo y la emoción habla por sí misma… Si tengo que explicarle eso a un productor, entonces tengo que salir de allí”.

Corazones de fuego (1987) fue otra cosa. Última película del malogrado Richard Marquand, que rodó justo después de la extraordinaria Al filo de la sospecha (Jagged Edge) (1985), era la típica historia tantas veces contada de un veterano músico retirado que protege a una nueva estrella de rock, mientras esta conoce a un rockero más joven del que se enamora. Dylan interpretaba al rockero mayor y en un momento de la película suelta esta frase: «Sí, supongo que siempre supe que nunca fui uno de esos cantantes de rock ‘n’ roll que iban a ganar un premio Nobel…». En 2016, Dylan recibió el premio Nobel de Literatura en medio de una gran controversia. Por lo demás, Mick Jagger fue la primera opción para el papel, pero lo rechazó y Christopher Lambert fue a su vez la primera para el personaje del joven músico. Rupert Everett era la segunda opción y aceptó sólo para poder trabajar con Bob Dylan.
Mucha gente rebajando el sueldo para estar con él
Paradise Cove (1999), una historia de cine negro casi no se vio. Masked and Anonymous (2003) fue otra cosa. Rodada en ocho días, con muchos actores aceptando recortes salariales para poder trabajar con Bob Dylan. Con guion del director, Larry Charles, y del propio Dylan, la película, ambientada en un mundo al borde de la revolución, más o menos contaba la historia de una vieja gloria del rock que es contratado para participar en un concierto benéfico. Por ahí salen Jessica Lange, Jeff Bridges, John Goodman, Penélope Cruz, Luke Wilson, Angela Bassett, Bruce Dern, Ed Harris, Val Kilmer, Chris Penn, Giovanni Ribisi, Mickey Rourke, Christian Slater, Fred Ward… Algunos son esos que rebajaron sus salarios.

Bob Dylan no ha vuelto a aparecer en un largometraje. No ha tenido suerte en el cine, a diferencia de su adorado Elvis Presley. Pero tiene el honor de que en I’m Not There (2007) lo interpretaran Heath Ledger, Christian Bale, Cate Blanchett, Ben Whishaw, Marcus Carl Franklin y Richard Gere y ha ganado el Oscar por la canción Things Have Changed de la banda sonora de Jóvenes prodigiosos (Wonder Boys) (2000). Interpretó el tema y recibió el Oscar vía satélite porque se encontraba de gira por Alemania en ese momento. Además, George Bernard Shaw y él son las únicas personas que han ganado un Premio Nobel y un Oscar de la Academia de Hollywood.