Un enredo muy loco para Javier Rey, María Hervás y Loreto Mauleón

En la mejor tradición de los inmortales Miguel Mihura y Alfonso Paso, El Fantasma de mi mujer es una comedia de enredo en la que Javier Rey se lleva la peor parte. El actor al que asociamos con el drama y el suspense se pasa al lado de la risa y se pone en plan Cary Grant. A su lado, dos mujeres de armas tomar, su esposa (Loreto Mauleón) y su amante (María Hervás), la primera médico de vida aburrida y controlada y la segunda ingenua (o eso parece) explosiva obsesionada con un concurso de televisión. Si se hubiera hecho en 1980 y en Hollywood, esos personajes los hubieran interpretado, por ejemplo, Ellen Barkin y Lesley Ann Warren.

Pero estamos en España año 2026 y Javier Rey, Loreto Mauleón y María Hervás se lanzan a la piscina, sobre todo los dos primeros, más relacionados con el drama que la tercera, una cómica de primera. Aunque en esta comedia de María Ripoll hay que tener mucho cuidado. Marco Cáceres (La chica de nieve, Acacias 38) en su papel de un policía que parece sacado de una comedia de Blake Edwards y que busca averiguar la verdad en «el caso de la mujer asesinadita» está a punto de robarles la función a todos.

Por lo demás, es bueno que se estrenen en cines películas como esta. La sombra de Henry Mancini y la de Blake Edwards son muy alargadas, como lo es la de Noel Coward y Un espíritu burlón (Blithe Spirit) o la de Alfonso Paso, un maestro en líos divertidísimos donde los muertos no están tan muertos o simplemente desaparecen.

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