Empezó como ídolo juvenil en comedias como Chicas malas (2004) a la vez que se construía una carrera como actriz dramática a las órdenes de Rodrigo Garcia (Nueve vidas. 2005) o Atom Egoyan (Chloe. 2009). Aunque para muchos, siempre será la chica de Mamma Mia (2008). Con Los miserables (2012) y Cosette se apuntó un buen tanto, y con Mank (2020) de David Fincher consiguió su primera y hasta ahora única nominación al Oscar por interpretar a la estrella Marion Davies. Ahora triunfa con La asistenta (2025), todo un fenómeno mundial y estrena El testamento de Ann Lee (2025), película donde sonaba como posible candidata al Oscar aunque al final se quedó con una nominación al Globo de Oro en comedia o musical.

Amanda interpreta a Ann Lee, una mujer que existió de verdad en Estados Unidos del siglo XVIII y que fundó el movimiento Shaker. Para unos el Cristo femenino, para la mayoría la líder de una sociedad utópica que se expresaba a través de cantos y bailes.

Dirigida por Mona Fastvold, cineasta noruega casada con Brady Corbet. Las películas de uno y otra las hacen en colaboración, por ejemplo, la más famosa de todas, The Brutalist (2024), escrita por los dos y dirigida por él.

El Testamento de Ann Lee se rodó en Budapest, Hungría, durante el verano de 2024 y recibió una ovación de 15 minutos en el Festival de Cine de Venecia 2025.




