Muere Elke Sommer, la alemana que enamoró al inspector Clouseau
La actriz de El premio y El nuevo caso del inspector Clouseau murió el 28 de octubre de 2026 en su casa de Los Ángeles, a los 85 años, tres meses después que su marido.
Elke Sommer murió el miércoles 28 de octubre de 2026 en su casa de Bel Air, en Los Ángeles, a pocos días de cumplir 86 años. Su hijastro, Sebastian Walther, contó al diario alemán Bild que le falló el corazón. Tres meses antes, el 22 de julio, había muerto de cáncer su segundo marido, el hotelero Wolf Walther. «Que Dios me lleve cuando mi marido ya no me necesite», había dicho ella. Sus cenizas descansarán junto a las de él en la tumba familiar de Marloffstein, un pueblo cerca de Erlangen, en Baviera.
De Miss Viareggio a Hollywood
Nació en Berlín el 5 de noviembre de 1940 como Elke Schletz, hija de un pastor protestante que murió cuando ella tenía 14 años. En 1942 la familia se marchó al sur del país. Quería estudiar idiomas, pero en 1958, en un viaje a Italia con su madre, la coronaron Miss Viareggio (el premio fueron unas medias), un director italiano vio su foto en el periódico y le ofreció su primer papel, en L’amico del giaguaro. También se fijó en ella Vittorio De Sica. Como en Italia nadie sabía pronunciar Schletz, se quedó con Sommer.
Rodó en Italia, en Alemania, en Inglaterra y en España, donde protagonizó Bahía de Palma (1962), de Juan Bosch, rodada en Mallorca. Volvería años después con Las Vegas, 500 millones (1968), el atraco de Antonio Isasi-Isasmendi con Jack Palance y Lee J. Cobb.
El Globo de Oro y el inspector Clouseau
El productor Pandro S. Berman la descubrió en una película alemana que se proyectó para los Globos de Oro y la eligió para El premio (1963), el thriller de espías con Paul Newman. Variety escribió entonces que su papel no era gran cosa, «pero tiene el físico para que eso pase a segundo plano». En 1964 recibió el Globo de Oro a la nueva estrella del año, que compartió con Ursula Andress y con Tippi Hedren, recién salida de Los pájaros.
Ese mismo año fue Maria Gambrelli, la criada sospechosa de asesinato de la que se enamora Peter Sellers en El nuevo caso del inspector Clouseau (1964), y encadenó comedias con James Garner y Dick Van Dyke en El arte de amar (1965), con Bob Hope y con Dean Martin. Un periódico estadounidense la bautizó como «la Bardot del chucrut», y ella misma se reía del personaje: «Soy un símbolo sexual que en toda su vida ha tenido solo cuatro hombres».

Bava, Agatha Christie y los Teleñecos
En los setenta volvió a Europa y al cine de género. Con Mario Bava, de quien dijo que lo era todo para ella, «como una figura paterna», rodó dos películas de terror, entre ellas El diablo se lleva a los muertos, en la que hacía de turista perdida en Toledo y que compartía con un Telly Savalas que ya chupaba caramelos antes de ser Kojak. Fue también Vera Clyde en Diez negritos (1974), una de las versiones de la novela de Agatha Christie. En total, unas cien películas, además de teatro y televisión, donde pasó por The Muppet Show y por concursos como Hollywood Squares.
Pintora, cantante y un pleito sonado
Hablaba siete idiomas, grabó discos, hizo cabaré y se labró una segunda carrera como pintora, con exposiciones desde muy joven y hasta un programa de televisión propio, Painting With Elke Sommer. Posó dos veces para Playboy, con fotos de su primer marido, el periodista Joe Hyams, con quien estuvo casada de 1964 a 1981.
En 1984 coincidió con Zsa Zsa Gabor en el especial televisivo Circus of the Stars, y de ahí salió una enemistad de años. Gabor y su marido, Frederick von Anhalt, dijeron a la prensa que Sommer estaba acabada y arruinada. Ella los demandó por difamación y en 1993 un tribunal le dio la razón: 3,3 millones de dólares.

En Alemania, el ministro de Cultura, Wolfram Weimer, la despidió como «una actriz extraordinaria y una embajadora del cine alemán en Hollywood». Ella lo había resumido mejor en 2014, en una entrevista con Film Talk: «Siempre estaba actuando, y lo único que podía aportar era mi energía».