México: Meryl Streep y Anne Hathaway deslumbran en la premiere de El Diablo viste de Prada 2

La Casa de Azul de Frida Kahlo y el Museo Anahuacalli de Diego Rivera fueron los escenarios elegidos para presentar la secuela de El Diablo viste de Prada en México. Esta la primera cita de una gira mundial que incluyen también paradas en Tokio, Seúl, Shanghái, Nueva York y Londres. Las dos estrellas de la película, Anne Hathaway (Brooklyn, Nueva York, 1982) y Meryl Streep (Summit, Nueva Jersey, 1949) deslumbraron en la pasarela rodeadas de miles de fans. Faltaba, eso sí, Emily Blunt (Londres, 1983), tan solicitada que hasta Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio han llamado a su puerta para un proyecto que preparan sobre el crimen organizado en el Hawaii de 1970. Martin y Leo también quieren en la historia a Dwayne Johnson, amigo de la actriz desde que coincidieron en Jungle Cruise (2021) y The Smashing Machine (2025).

20 años han pasado del estreno de la primera película donde conocimos a la temida Miranda Priestly. En ese tiempo, Meryl ha ganado su tercer Oscar y ha recibido el Premio Princesa de Asturias de las Artes (un honor que comparte con Berlanga, Fernán Gómez, Scorsese, Coppola, Almodóvar, Vittorio Gassman, Woody Allen, Michael Haneke, Núria Espert, Peter Brook, Ennio Morricone y John Williams, por nombrar los galardonados del mundo del cine y el teatro). En esos años que van de la primera película a la segunda, Anne ha ganado su primer Oscar, se ha casado y ha tenido dos niños. Pero la admiración que sienten la una hacia la otra sigue intacta. “Meryl es simplemente divina. Como ser humano ha logrado todo a lo que yo busco… No es que simplemente se meta dentro del personaje, sino que está absolutamente en el centro de todas sus decisiones, de la verdad del personaje”.

La actriz todavía recuerda cuando la seleccionaron para el papel de Andrea Sachs y cómo los productores le aconsejaron que perdiera algo de peso. Meryl la invitó a su casa y le dijo que no lo hiciera. A Streep no se atreverían a pedírselo porque está en otra liga, por eso desde su posición de fuerza lucha contra “las estrictas reglas de belleza que la industria del cine exige a las actrices”. La veterana actriz confiesa que más allá de eso, no le dio ningún consejo a su compañera. “No lo hice. Creo que va a estar enamorándonos en la pantalla mucho tiempo y en un montón de cosas diferentes. Es impresionantemente guapa, lo que veces es una carga difícil de llevar para las actrices, pero a la vez tiene una personalidad atractiva y fresca, abierta y cálida”.

Cuenta la leyenda que Anne fue seleccionada personalmente para el papel por Streep tras ver a la actriz en Brokeback Mountain (2005). Lo que parece muy cierto es que ella no era la candidata favorita del estudio. Rachel McAdams estaba por delante. Y Scarlett Johansson, Natalie Portman, Kate Hudson, Kirsten Dunst y Claire Danes. Anne Hathaway fue exactamente la novena opción, ya que los productores la veían demasiado encasillada en personajes adolescentes. Algo de razón tenían porque su carrera hasta ese momento se sostenía en Princesa por sorpresa (2001) y su secuela de 2004.

Cuando Anne Hathaway nació, Meryl Streep acababa de terminar el rodaje de La decisión de Sophie, la película por la que meses después ganaría su segundo Oscar, primero como protagonista. La actriz nació en noviembre de 1982 y la película de Alan J. Pakula se rodó entre marzo y mayo de ese año. El 26 de noviembre arrancaba el rodaje de Silkwood.

Ha contado Streep que le rogó al director literalmente de rodillas que le diera el papel de Sophie, la superviviente de los campos de concentración Nazis. No lo tuvo fácil porque Pakula sólo imaginaba en ese personaje a Liv Ullmann y el autor de la novela en que se basaba la película, William Styron, confesó que mientras la escribía tenía en mente a Ursula Andress. Streep no estaba en los primeros puestos de la lista de candidatas y tuvo que pasar por encima de Marthe Keller, Barbra Streisand, Hanna Schygulla y Sally Field, las favoritas.

Ironías del destino, Hathaway también deseaba con todas sus fuerzas el papel de Andy Sachs. Llegó incluso a presentarse en las oficinas de Fox para suplicar que la contrataran, explicando por qué quería hacer ese personaje y por qué tenía que ser ella la elegida. Fue entonces cuando Meryl Streep vio Brokeback Mountain. “Estoy más orgullosa de esa película que de cualquier otra cosa que haya hecho”, ha dicho la actriz sobre la magnífica película que le valió su primer Oscar a Ang Lee.

En 2009 los destinos de Streep y Hathway se cruzaron nuevamente durante varias semanas, lo que duró la temporada de premios de la cosecha 2008. En los Critics Choice Award ganaron las dos, Streep por La Duda (Doubt) y Hathaway por La boda de Rachel, en un empate muy curioso, aunque en los Oscar perdieron frente a Kate Winslet por The Reader (El Lector). Fue el año en que Heath Ledger ganó póstumamente todos los premios por Brokeback Mountain.

Meryl Streep se prepara ahora para interpretar a la cantautora canadiense Joni Mitchell en un biopic que dirigirá Cameron Crowe, el excelente director de Jerry Maguire (1996) y Casi Famosos (Almost Famous) (2000).

Anne Hathaway, por su parte, estará en lo nuevo de Ron Howard (el drama bélico Alone at Dawn) y de David Roberty Mitchell (la comedia fantástica The End of Oak Street). Se habla de una tercera entrega de Princesa por sorpresa, donde volverá a coincidir con la leyenda Julie Andrews, que este 2026 cumple 91 años y, por supuesto, será la soñada Penélope de Christopher Nolan en La Odisea.

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