Ha dicho Paul Mescal en las diversas entrevistas que ha hecho para promocionar Hamnet que lo suyo como actor es «espresarse en silencio con emoción» a diferencia de otros colegas que son capaces de hacerlo abiertamente y además de un modo cautivador. El irlandés se refiere a Aftersun (2022), Desconocidos (2023) y The History of Sound (2025), pero como es buen actor uno podría pensar que es capaz de hacer cualquier cosa. ¿Podría con Marty Supreme?

Lo que hace Timothée Chalamet en la magistral película de Josh Safdie es todo lo contrario al método Mescal. Es decir, se expresa abiertamente, arrollador, siempre al límite, y lo hace de un modo cautivador. Su interpretación está a un nivel tan alto que podríamos decir que es lo mejor que se ha visto hacer a un actor en una pantalla en muchos años. Lo suyo es una mezcla explosiva entre el Tom Cruise de El color del dinero (1986) y el Leonardo DiCaprio de El lobo de Wall Street (2013). El primero no fue nominado (sí su compañero de reparto, Paul Newman, que lo ganó) y el segundo sí. En el caso de Chalamet el Oscar es suyo. Si no se lo dan sería una sorpresa tan sonada como cuando Gloria Swanson y Bette Davis perdieron frente a Judy Holliday en la 23ª edición de los premios. O como cuando Juliette Binoche subió a por el Oscar en vez de Lauren Bacall en la 69.ª edición.

Marty Supreme también se podría titular las tribulaciones de un pícaro por todo el mundo de los felices años 50. Su sueño es subirse a un avión destino a Japón y convertirse en campeón de Ping Pong y de paso superar al «rey» Koto Endo (interpretado por Koto Kawaguchi, que es jugador japonés sordo de tenis de mesa).

El billete cuesta dinero y en sus desventuras para conseguirlo está el motor de esta película casi de episodios. Cada lío en que se mete el manipulador, descontrolado, mentiroso y arrollador Marty Mauser es más surrealista que la anterior. Cuando se está bañando y se cae al piso de abajo pensamos que ya lo hemos visto todo, pero luego viene el episodio del perro y la película alcanza la categoría de clásico. El dueño del perro es Abel Ferrara, el director de cine que en la vida real tiene terror a los perros. y que aquí hace de un tipo malencarado que sobrevive a que le caiga encima una bañera con Chalamet dentro y desnudo. Hablando de mitos, del cine o de la literatura, los muy listos podrán descubrir a David Mamet en un cameo como director de la obra de teatro que está ensayando Kay Stone (Paltrow).

Y luego está Gwyneth Paltrow, que vuelve para interpretar a una actriz que fue muy grande en la década de 1930 y en la de 1950 sobrevive porque se ha casado con un magnate con mucho dinero y mucha mala leche. Paltrow y Chalamet tienen química, como también la tiene el joven actor con Kevin O’Leary, que no es intérprete profesional, es un empresario canadiense y estrella televisiva también conocido como Mr. Wonderful.

O’Leary es en su debut cinematográfico el marido de la diva y directivo de una gran empresa. Es un tipo horrible, pero sus encontronazos con Marty son antológicos (y O’Leary parece disfrutar de lo lindo cuando coge una pala de ping pong, le dice al chico que se baje los pantalones y empieza a golpearle en las nalgas a modo de castigo).

Ha nacido un clásico. Son dos hora y media de puro cine. En ese sentido, hay que aplaudir que se haya convertido en la película de la compañía A24 más taquillera a nivel nacional, superando el récord de Todo a la vez en todas partes (2022), esa estupidez que llegó a ganar el Oscar.

Marty en los Oscar
La película ha recibido unas merecidísimas nueve nominaciones a los Oscar. Eso incluye superar varios récords en la historia de los premios:
El diseñador de producción Jack Fisk cumplió 80 años en diciembre de 2025, por lo que cuando fue nominado por Marty Supreme (cuarta candidatura tras Pozos de ambición, El renacido y Los asesinos de la Luna) se convirtió en la persona de mayor edad nominada al premio.

Timothée Chalamet tenía 30 años cuando recibió su tercera nominación por esta película, lo que lo convirtió en el segundo actor más joven en ser nominado a tres premios Oscar. El récord lo tiene Marlon Brando, quien tenía 29 años cuando recibió su tercera nominación por Julio César (1953), una semana antes de cumplir 30 años.

Josh Safdie es la undécima persona en recibir una nominación al Oscar por editar una película que también dirige, después de:
Sir David Lean – Pasaje a la India (1984)
Steve James – Hoop Dreams (1994)
Los hermanos Joel Coen y Ethan Coen – Fargo (1996) y No es país para viejos (2007) (bajo el seudónimo de Roderick Jaynes)
James Cameron – Titanic (1997) y Avatar (2009)
Alfonso Cuarón – Hijos de los hombres (2006) y Gravity (2013)
Michel Hazanavicius – The Artist (2011)
Jean-Marc Vallée – Dallas Buyers Club (2013)
Chloé Zhao – Nomadland (2020)
Sean Baker – Anora (2024)
De estos, Cameron (por Titanic), Cuarón (por Gravity) y Baker (por Anora) han ganado el premio.



