Mark Zuckerberg vuelve al cine con otro rostro pero con el mismo guionista

El precio de la red (The Social Reckoning) es un buen complemento a La red social (The Social Network) (2010), el clásico moderno de David Fincher sobre cómo un estudiante de Harvard llamado Mark Zuckerberg creó la red social llamada Facebook. Jesse Eisenberg fue un perfecto protagonista, y se llevó una de las ocho nominaciones al Oscar que consiguió la película. Ganó tres, banda sonora (Trent Reznor), montaje y guion para Aaron Sorkin.

Aaron Sorkin con sus dos protagonistas

Este último dirige ahora esta especie de secuela, centrada en la historia de cómo en 2021 la joven ingeniera de Facebook, Frances Haugen, con la ayuda de Jeff Horwitz, un reportero del Wall Street Journal, destapó los secretos más oscuros de la red social. O en cómo somos testigos de los minutos finales del periodismo impreso.

Mikey Madison, en su primer largometraje tras ganar el Oscar por Anora (2024) interpreta a la joven valiente que desafió al gigante. Jeremy Allen White se pone en plan Dustin Hoffman en Todos los hombres del presidente (1976) para ser Jeff Horwitz, el periodista de investigación enamorado de los musicales de Hollywood y Broadway, como Magnolia, “la abuela del teatro musical”, en sus propias palabras.

Mikey Madison en la premiere de la película en Londres

Con esos dos personajes adjudicados, faltaba el de Zuckerberg, lejos el chaval de La red social y ahora un tipo excéntrico y peculiar que puede presumir de haber fundado una empresa “el doble de grande que el país más grande”. Como es lógico, el Sorkin guionista y director quería a Jesse Eisenberg para que repitiera en una elección de una lógica aplastante. Pero el actor rechazó la oferta porque en primer lugar ya no le gustaba en lo que se había convertido Zuckerberg (la película está ambientada 13 años después de los acontecimientos de La red social). En segundo lugar, su agenda estaba más que apretada con su nueva y exitosa faceta como director (ahí están los éxitos de crítica de A Real Pain y El debut). Y en tercer lugar, estaba harto de que le asociaran al empresario, con toda esa gente parándole en aeropuertos y centros comerciales para que firmara camisetas con la frase que hizo célebre La red social “I’m CEO, bitch”.

Así que Sorkin buscó un sustituto y lo encontró en Jeremy Strong, la estrella de Succession (2018-2023), nominado al Oscar como actor de reparto por su fantástica interpretación del inquietante abogado y asesor de Donald Trump en The Apprentice (2024).

Con todo, lo mejor de El precio de la red (The Social Reckoning) es la escena con la que se abre la película, un prólogo que es una lección de cine con una mujer medio borracha en el arcén, su coche averiado y dos policías que se detienen por si necesita ayuda. Inquietante y reveladora, un prodigio narrativo y una lección de cómo crear tensión con diálogo y música que hubiera aplaudido Alfred Hitchcock.

Jeremy Strong, un perfecto Zuckerberg

Jeremy Strong sabía que se enfrentaba a un reto enorme y se preparó a conciencia, empapándose de toda la información disponible sobre Zuckerberg, incluidos esos dos días en los que tuvo que presentarse ante el Congreso de Estados Unidos, en casi nueve horas de audiencia, a raíz de lo que se llamó Los Papeles de Facebook (en alusión a Los Papeles del Pentágono, historia que relató en el cine Steven Spielberg).

La verdadera Frances Haugen

La película está dedicada a la memoria de Rob Reiner, asesinado el 14 de diciembre de 2025. Sorkin era uno de los mejores amigos de Reiner, y los dos habían trabajado juntos en Algunos hombres buenos (1992) y El presidente y Miss Wade (1995), dirigidas por uno y escritas por el otro.

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