Los primeros 20 minutos más aterradores de la historia del cine

En Llama un extraño (When a Stranger Call) (1979), Jill Johnson, la baby sitter, está interpretada por Carol Kane. La historia de esta película es digna de contarse, tanto la que vemos en pantalla como la que ocurrió tras las cámaras. Lo que vemos los espectadores (pueden encontrarla en FlixOlé) es la historia de una baby sitter y una noche de pesadilla y cómo siete años después el detective que se encargó del caso se toma la justicia por su mano. Los primeros 20 minutos, dedicados a la joven y a las llamadas anónimas preguntando ¿Has ido a ver a los niños?, está considerado como uno de los comienzos más aterradores de la historia del cine. Jill está atemorizada, sobre todo cuando le pregunta al acosador telefónico si puede verla a ella desde donde llama y él responde que sí.

Esos primeros minutos terminan en tragedia. La casa del doctor Mandrakis se convierte en una carnicería, con sus dos niños asesinados brutalmente. Luego nos enteramos de que el criminal loco sólo ha utilizado las manos. Se llama Curt Duncan (Tony Beckley), es marino mercante y siete años después deambula por las calles como un sintecho. John Clifford (Charles Durning) ahora es detective privado. Duncan se ha fugado del sanatorio psiquiátrico y la Doctora Monk (Rachel Roberts) nos regala una charla sobre el paciente. Luego el detective va en su busca. En la caza será decisiva Tracy (Colleen Dewhurst), una señora estupenda que ahoga sus penas en el bar tomando una copita antes de irse a su apartamento para seguir estando sola. En ningún momento nos cuentan qué le pasa a la señora, cuál es su historia, pero Colleen es tan buena actriz que nos lo imaginamos. Tracy se convierte en objetivo del asesino, pero cuando se libra por los pelos, Jill, que ahora está casada y tiene dos hijos, vuelve a estar en el punto de mira. En realidad, estamos ante dos películas en una. La primera es la historia de la Baby Sitter Jill y la segunda la de Tracy. Siete años después la historia se repite con Sharon, la chica que va a cuidar durante una noche a los hijos de Jill. El plano final está dedicado a la casa donde casi ocurre una tragedia y es de lo más inquietante.

 Cualquier película con estas dos damas de la interpretación, Colleen y Rachel, se convierte en mejor. Colleen Dewhurst tuvo su penitencia con George C. Scott, con el que se casó dos veces y la podemos ver en Annie Hall (1977), The Dead Zone (1983) y la serie Murphy Brown. Rachel Roberts estuvo en Charlie Chan and the Curse of the Dragon Queen (1981), Yanks (1979), Picnic at Hanging Rock (1975) y Murder on the Orient Express (1974).

Todo empezó con el cortometraje de 14 minutos Foster’s Release, dirigido por Terence H. Winkless con guion de Stephen Lorimore (no escribió nada más, ni antes ni después, pero el juego que ha dado esta pequeña historia es suficiente para presumir el resto de una vida) que Jason Zinoman califica en su libro Sesión Sangrienta como “La Piedra Roseta del cine de terror moderno”. Ahí ya había una niñera y un acosador. También conocido como Judson’s Release, estaba parcialmente inspirado en el asesinato real de la niñera Janett Christman en 1950 en Columbia, Misuri, y sentó las bases para todas las que vinieron después, entre ellas Black Christmas (1974), The Sitter (1977) y Halloween (1978). Bob Clark dirigió la primera, Fred Walton la segunda (un corto de 22 minutos) y John Carpenter la tercera.

Tras el estreno de Black Christmas, John Carpenter le pregunta a su director Bob Clark si no ha pensado en una posible secuela. El cineasta efectivamente tiene una idea: “han cogido al asesino, pero se escapa del centro psiquiátrico. Es Halloween y vuelve a la hermandad”. La película nunca se hizo, pero Carpenter tomó nota. Ese es el origen de Halloween (1978), con ecos de una leyenda urbana y de la película italiana de episodios I tre volti della paura (1963), de Mario Bava, concretamente del segmento Il Telefono con Michèle Mercier (Quentin Tarantino ha dicho que este film también es una de sus mayores influencias). Eso en el pasado, en el futuro el sonido llega hasta Scream (1996) y su impactante secuencia inicial con Drew Barrymore.

Cuando vio lo que había pasado con Halloween (1978), Walton decidió convertir su cortometraje The Sitter en un largo, titulado finalmente When a Stranger Call (1979). Los primeros 20 minutos de este último son un remake plano a plano del corto, hasta el punto de que muchos fans estaban convencidos de que los primeros minutos del largo de 1979 en realidad eran el corto tal cual. Esto no era así.

Walton se presentó con esta película y luego dirigió, entre otras, The Rosemary Murders (1987), I Saw What you Did (1988), The Stepford Husbands (1996), Trapped (1989), ambientada en las oficinas de un rascacielos, y The Courtyard (1995), con Andrew McCarthy en un complejo de apartamentos.

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