La sustituta de la “Asistenta” es una “Mentirosa”

La Asistenta, tanto la novela de Freida McFadden como la película de Paul Feig con Sydney Sweeney y Amanda Seyfried, ha sido un fenómeno que se da una vez cada mucho tiempo. Millones de copias vendidas del libro (y de sus secuelas) y una taquilla de vértigo para la versión cinematográfica (en España ha superado los 14 millones de euros, una cifra asombrosa no siendo una superproducción, y en el mundo roza los 400 millones de dólares). Recordemos que la película costó hacerla 35 millones de dólares.

Por todo esto es difícil tomar el testigo a esta Asistenta seducida por los sofisticados y atractivos Winchester. Una candidata podría ser La Mentirosa (Count My Lies), novela de la estadounidense Sophie Stava. La historia esta vez la veremos adaptada como miniserie con Shailene Woodley (1991) en el papel de Sloane, una joven que no puede evitar mentir todo el rato y a todo el mundo, para inventarse una vida que no tiene. La chica poco atractiva y deslavazada, con una vida de mierda, entra a trabajar como babysitter gracias a un par de embustes en la casa de los atractivos y sofisticados Lockhart, interpretados por Kit Harington (1986) y Lindsay Lohan (1986). La trama puede sonar sospechosamente a La Asistenta, porque Sloane es una pobre desgraciada con pasado lleno de secretos (y asuntos escabrosos) dispuesta a encontrar una nueva oportunidad. Ella se mira en el espejo de la maravillosa Violet Lockhart, lo que no sabe es que detrás de la fachada, como ocurría con los Winchester, está el terror. En la mansión no hay fotos familiares, y ese es el primer detalle que pone en alerta a Sloane.

Stava abre su novela con una cita sacada de El Talento de Mr. Ripley: “Es mejor ser un Falso Alguien que un Don Nadie verdadero”. En la primera escena, que se desarrolla en un parque, la autora cita Diez negritos (“el final no lo vi venir”, dice Sloane) y Asesinato en el Orient Express. Unas páginas después, la novela que aparece es Rebecca. No es por nada, pero una intriga que en sus primeros compases aparecen los nombres de Patricia Highsmith, Agatha Christie y Daphne Du Maurier nos ha ganado el corazón. Y eso es lo que pasa con La Mentirosa, que se acerca todo el rato peligrosamente a La Asistenta, pero no termina de quemarse.

Shailene Woodley en una escena del excelente thriller Misántropo (2023)

La esencia de la historia nace de un momento concreto de El Talento de Mr. Ripley, reproducido luego en la película de Anthony Minghella y en la serie de Steven Zaillian: cuando Tom Ripley entra en la habitación de Dickie Greenleaf, empieza a probarse su ropa frente a un espejo y es pillado in fraganti por este. Este embarazoso momento lo reproduce Stava en un momento de su novela. Según nos cuenta la autora, la protagonista tiene rasgos de Greta Garbo, aunque no es para nada guapa como era la sueca tras pasar por Hollywood. Según confiesa la chica, “siempre he sido algo entrometida. Suelo prestar atención a las conversaciones de los desconocidos. Soy capaz de casi cualquier cosa con tal de echar un vistazo a la vida de otra persona”.

Los Lockhart son ricos, guapos, ideales y envidiables. La protagonista se acuerda de Ben Affleck y Liv Tyler, porque podían parecerse a ellos. Sobre Jay Lockhart la escritora apunta a que “es tan guapo que casi duele”. En la miniserie serán Harington y Lohan, aunque los que hubieran sido perfectos para esos personajes, tal y como los describe la autora, son Paul Anthony Kelly (John John Kennedy en la serie Love Story) y Leila George (la esposa de Calvin Klein en Love Story y con el mismo personaje que Cate Blanchett en Disclaimer).

En un momento, la madre de Sloane, confinada por una enfermedad en el pequeño apartamento donde vive con su hija, ve en la televisión una película de Netflix “sobre una mujer cuyo marido no es tan perfecto como parece”. Podía ser Lo que la verdad esconde (What Lies Beneath) (2000) si estuviera en esa plataforma, pero este ejercicio de suspense al estilo Hitchcock de Robert Zemeckis está en Disney+. Tampoco puede ser el clásico Gaslight (1944) porque la película de George Cukor se puede ver en Filmin. La buena señora no está viendo las películas de Hitchcock Sospecha (1941) y Crimen Perfecto (1954) porque ninguna de las dos las tiene Netflix. No es probable que esté viendo Rebecca (1940), otra de Hitchcock, aunque la protagonista tenga un ejemplar de la novela. La excelente obra de Daphne Du Maurier se la dejamos a la profesora de literatura que interpreta Rachel Weisz en la serie Vladimir (2026), que esa sí, es de Netflix.

Lindsay Lohan con Angourie Rice en la premiere de la nueva versión de Chicas malas (2024)

La madre, un personaje secundario en la historia, se pasa el día viendo la televisión, con especial devoción por los programas Se ha escrito un crimen, Misterios sin resolver y Crímenes imperfectos.

Otro personaje secundario que será decisivo es Lena, la mujer de Europa del este que dirige el salón de manicura Rose & Honey donde trabaja la protagonista en los primeros capítulos. Atención a Allison McIntyre, una madre del colegio Mockingbird Montesori con un pasado que repercute directamente en Sloane a través de una orden de alejamiento. “No estoy segura a dónde voy, pero en la calle me siento mejor”, piensa la protagonista cuando su vida empieza a desmoronarse.

En una historia de suspense siempre encontramos algo del maestro Alfred Hitchcock. En esta, Sloane espía desde la calle la casa con grandes ventanales de los Lockhart, y Vértigo (1958) está presente en toda la parte final con ese juego de mujeres que intercambian la personalidad y el físico. Hay una excursión en yate durante “una mañana de verano perfecta, de esas que una se pasa todo el año esperando”, muchas alusiones a Taylor Swift, Diez negritos y a lecturas veraniegas de novelas de detectives con las cubiertas gastadas, chicas demasiado curiosas, una vecina llamada Anne-Marie (para este personaje no hay todavía actriz seleccionada) que jugará un papel clave en todo el sórdido enredo y un giro que no te esperas para nada.

Para curiosos: la Isla de Block existe. Forma parte de Rhode Island y allí van de vacaciones los protagonistas.

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