Chris Pratt vuelve a poner la voz a Mario. En esta nueva y esperada película (estreno en cines el 1 de abril), el protagonista comienza una nueva vida en el Reino Champiñón, pero se verá arrastrado de nuevo a la acción cuando una misteriosa petición de ayuda apunta al inexplorado pasado de la Princesa Peach (Anya Taylor-Joy).

Las estrellas de esta nueva entrega presentaron la película en Kioto, Japón, un lugar muy adecuado para esta producción que pretende superar las espectaculares cifras de la primera de 2023, que está en la lista de las 20 películas más taquilleras de la historia del cine.
La historia promete porque Mario se embarca en su viaje más ambicioso hasta la fecha. Según nos cuenta Pratt «es un tipo pequeñito, pero que nunca se rinde. Es imparable porque cree en sí mismo. No va por ahí fanfarroneando, sino que se limita a dar la cara por su gente. Me encanta la relación que tiene con su hermano, con su familia y con Peach. No hay retos insuperables para él y eso es lo que lo convierte en un personaje heroico».
Ver ese espíritu volcado en su versión animada dejó una huella imperecedera en Pratt. «Cuando vi la primera película, me quedé pasmado. Con la animación, no ves la composición del mundo como cuando ruedas una película de acción real. Ver la película acabada y mi nombre en los créditos junto al de Mario me pareció surrealista».

Peach regresa como la carismática gobernadora del Reino Champiñón, irradiando seguridad en sí misma. Mientras que, en la primera película, Peach demostró ser una luchadora formidable y una líder natural, en esta ocasión su aventura es más introspectiva. El leitmotiv de Peach siempre ha sido la responsabilidad de proteger a los demás, pero nunca ha entendido totalmente su propio origen.
Para Anya Taylor-Joy «al comienzo de la película es el cumpleaños de Peach y todo el mundo está felicitándola, pero ella no hace más que mirar las estrellas. Es entonces cuando descubrimos que no sabe de dónde procede. Sabe que los Toads la encontraron y la criaron para ser alguien capaz de protegerlos. Esta vez vemos una faceta suya mucho más introspectiva. Anda buscando su identidad, un sentimiento de pertenencia».

Pero esa introspección no amilana su determinación. «Mi momento favorito de Peach es cuando está luchando mano a mano. En esta película tenemos escenas de acción increíbles con ella como protagonista. Me encantaría poder hacer en la vida real lo que ella hace en la película, pero, si nunca tengo esa oportunidad, me alegro al menos de que Peach lo haya hecho por mí».
Taylor-Joy es perfectamente consciente del legado del personaje. «Si piensas en personajes de videojuegos emblemáticos, Peach es desde luego es uno de ellos. Ser la persona que le pone voz y la hace cobrar vida en este nuevo capítulo significa mucho para mí».

Jack Black, por su parte, vuelve a ponerle voz en VO a Bowser, el rey de los Koopas. Tras lo acontecido en la primera película, en la que acabó derrotado, miniaturizado y prisionero en el castillo de Peach, Bowser está intentando, al menos en teoría, ser mejor persona. Con la reticente orientación de Luigi, trata de reformarse, consciente del largo camino que le queda por recorrer.
Para Black «Bowser tiene furia corriendo por sus venas. Esa es parte de su esencia. Pero también quiere amor. Quiere respeto. No quiere que lo vean como el malo, sin más matices. En esta ocasión, está tratando de evolucionar. Intenta desarrollar sus dotes artísticas, meditar, no prender todo en llamas al menor inconveniente… Pero cuando tu peque te mira y te dice: “Me gustabas más cuando eras malo”, algo hace clic en tu cabeza. De pronto, sus antiguos instintos comienzan a reavivarse».

Black puso mucho empeño en no diluir lo que hace de Bowser alguien impredecible. «No podíamos pulir demasiado sus aristas. Bowser no puede dejar de ser un tipo peligroso. Si es demasiado majo, no es Bowser. Pero hay algo de interesante en verlo forcejear con aquello a lo que aspira ser. Tiene un temperamento volcánico. A veces lo consigue contener, pero otras veces ni por asomo».



