El próximo 15 de marzo Jessie Buckley (Irlanda, 1989) tiene muchas posibilidades de convertirse en la primera irlandesa en ganar el Oscar a la mejor actriz protagonista. Aunque no conviene precipitarse, esa noche, como todas las anteriores, puede pasar cualquier cosa, y si no que se lo pregunten a Demi Moore, favorita el año pasado y adelantada en el último momento por Mikey Madison.
Jessie es la gran favorita por su interpretación de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en Hamnet. Estamos en 1580 en Inglaterra. Shakespeare es un humilde profesor de latín y Agnes una joven de espíritu libre. Se enamoran e inician una tórrida aventura que conduce a un matrimonio y tres hijos. Pero, mientras Will trabaja por forjarse una carrera en el teatro en la lejana Londres, Agnes debe lidiar en solitario con la vida doméstica. Cuando sucede una tragedia, el vínculo antaño inquebrantable de esta pareja se verá puesto a prueba, pero esa experiencia compartida sembrará la semilla de la creación de Hamlet, la intemporal obra maestra de Shakespeare.

Hamnet está basada en la premiada novela de Maggie O’Farrell, dirigida por Chloé Zhao y producida por, entre otros, Sam Mendes y Steven Spielberg. Lo más curioso es que la directora siempre tuvo muy claro los nombres de sus intérpretes protagonistas. De hecho, los había conocido en el Festival de Cine de Telluride de 2022. Ese año, los irlandeses Jessie Buckley y Paul Mescal habían viajado a las montañas de Colorado, cada uno de ellos promocionando una película distinta. En el caso de Buckley, se trataba del drama Ellas hablan, sobre una comunidad menonita desgarrada por una agresión sexual. Para Mescal, era el conmovedor drama Aftersun sobre la relación entre un padre y su hija.

“Desde el principio, Jessie era la actriz que Chloé tenía en mente y ahora, cuando ves a Jessie en pantalla, no te puedes imaginar a ninguna otra persona interpretando el papel”, asegura la productora Pippa Harris de este personaje tan arraigado en la naturaleza y el misticismo. “Es la personificación total de Agnes. Alberga en ella gran parte de su carácter. Le encanta la naturaleza. Es un espíritu salvaje, en el sentido de que está muy en sintonía con el mundo natural. Incluso tiene cierta inclinación mística. Cree en el alma y en los espíritus, y es una persona muy cariñosa; creo que eso se transmite totalmente en pantalla”.
Zhao añade: “Como perdió a su madre siendo muy joven, Agnes creció con su madrastra, así que, en cierto modo, también es en parte hija del bosque e hija de una dama como Dios manda, que va a la iglesia y todo eso. Está como entre las mujeres que corren con los lobos y la joven del castillo de Barba Azul, no sé si me explico. Jessie, además de ser una brillante actriz de una profunda autenticidad, tiene esas dos energías luchando en su corazón, la cazadora y la domadora de animales. Irradia esa energía que bulle en su interior. Queríamos a alguien que no tuviese miedo de recurrir a esas fuerzas arquetípicas, que mostrase una entrega física, psicológica y emocional, que estuviese dispuesta a llegar a donde hiciera falta, porque este personaje la obligaba a todo eso. Y ella estaba dispuesta a hacer gran parte de ese trabajo profundo y subconsciente”.

Buckley contaba con el talento innato y la versatilidad para dar vida a Agnes como una presencia cinemática verdaderamente atractiva y polifacética. Disfrutó el papel que la lanzó a la fama como madre soltera de Glasgow que persigue sin temor su sueño de convertirse en una cantante country y western en la película de 2019 Wild Rose. Dos años después, desplegó una actuación que se saldó con una nominación al Oscar en la adaptación de Maggie Gyllenhaal de la obra de Elena Ferrante La hija oscura y, en 2022, recibió numerosos reconocimientos por su fascinante aparición en Ellas hablan. En televisión, son muy celebradas sus actuaciones en producciones de la talla de Chernobyl y en la temporada 4 de Fargo; en 2023, ganó un Premio Olivier por su interpretación de Sally Bowles en la producción del West End de Cabaret.
Está claro que Agnes es el papel de su vida, por lo menos hasta ahora. “Es como si fuera la mujer que he estado buscando. Es una persona sin ataduras, libre, profundamente curiosa, como una especie de whisky de centeno, traviesa, con sed de todo y con un alma maravillosa. La amo. Es una de esas personas que me gustaría que fuera mi nueva mejor amiga”.

Para desarrollar su enfoque del personaje, Buckley comenzó a escribir un diario, lo que le ayudó a evocar la poesía inherente al mundo de árboles, hierbas y plantas de Agnes. El vínculo del personaje con el bosque data de sus primeros recuerdos de la infancia, al ser la única hija de una mujer mística que entendía profundamente la naturaleza y era considerada una bruja por mucha gente de la zona. Marginada por sus costumbres poco convencionales, solo cuenta con el amor incondicional y la aceptación de su hermano Bartholomew… hasta que conoce a Will. “Está claro que vive la vida un poco a su aire y busca consuelo y solaz en ese bosque”, dice Buckley.

La actriz siguió desarrollando el personaje mediante conversaciones con Zhao; ambas compartían canciones, pasajes escritos e imágenes que evocaban varios aspectos de la identidad de Agnes. “Trabajar con Chloé me ha cambiado la vida, en serio. Es una directora supersensible, instintiva, curiosa y profundamente humana. Me ha hecho conocer una forma de trabajar y me ha alentado a dejarme llevar por este río con ella desde el primer día. Hemos creado algo juntas y eso es un auténtico regalo. No creo que nunca haya alcanzado con anterioridad un nivel así de sororidad y colaboración en un proyecto. Rezuma poesía por todos los poros de su piel”.
Hamnet se estrena en cines el 23 de enero



