Plainclothes (Incógnito) (2025), que se ha estrenado en Filmin, no es Cruising (A la caza) (1980), el clásico de William Friedkin, pero puede parecerlo. Al final, las dos películas hablan de lo mismo: un joven policía encubierto para atraer y detener a hombres homosexuales que están cometiendo delitos. En el caso del detective interpretado por Al Pacino, el objetivo es un asesino en serie. En el de esta película, el joven policía interpretado por el inglés Tom Blyth (Los juegos del hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes) se mueve en centros comerciales y vigila los lavabos. La acción se desarrolla en Siracusa, Estados Unidos, en el año 1997. Lucas, el policía encubierto, participa en operaciones destinadas a atraer y detener a homosexuales en espacios públicos.

Pero todo se complica cuando conoce a Andrew, uno de sus objetivos. Este último personaje está interpretado por Russell Tovey (Quantico), conocido por su activismo LGTBIQ+. Tovey reconoce haber salido del armario a los 20 años pese a las reticencias de la industria y subraya la importancia de la película: «Aunque está ambientada en los años 90, se siente urgentemente relevante hoy. Pensamos que era una pieza de época cuando la hacíamos. Es increíble que hayamos hecho algo tan contemporáneo». Para Tovey, este tipo de películas son ahora más importantes que nunca, cuando las políticas anti-LGTBIQ+ de Trump y otros políticos de ultraderecha han llegado incluso al Tribunal Supremo de Reino Unido.
También el propio Blyth reflexiona sobre la intensidad emocional de su papel: «Lucas está pasando por un momento de mucha ansiedad, está tan paranoico y se esconde con tanta tensión que me llevaba eso conmigo a casa. Al irme a la cama no podía dormir. Repasaba sus pensamientos y momentos del día en los que me sentía paranoico, y simplemente se filtraba en mi vida nocturna».

La gestación de la película se remonta a 2016, cuando el director Carmen Emmi empezaba a vivir abiertamente su sexualidad mientras su hermano se preparaba para convertirse en policía: “Me inspiró un caso ocurrido en Long Beach, California, donde unos policías atraparon a hombres en el baño de un parque. Leí el artículo dos años después de que ocurriera, poco tiempo más tarde de mi salida del armario. Estos sentimientos de ansiedad, que creía haber superado, empezaron a resurgir”.
En los años 90, vivir en secreto la identidad sexual de las personas LGTBIQ+ era un estado de peligro constante, aún más asfixiante cuando se veía reforzado por la autoridad, la violencia estatal y un rígido sentido del deber. Emmi busca explorar esa realidad revisitando la década que lo vio crecer en Siracusa, donde aprendió a suprimir su verdadero yo: «Estuve en Long Beach y descubrí que, en 2019, aún había agentes del condado que estaban tendiendo trampas a hombres en un cine», relata. Esta actualidad del tema no es mera coincidencia: reportes recientes revelan que el Departamento de Policía de Amtrak ha puesto bajo vigilancia un punto de encuentro en Penn Station desde junio, resultando en más de 200 arrestos.



