Aunque Hitchcock fue un innovador con Los pájaros (The Birds) (1963), y antes Byron Haskin con las hormigas de Cuando ruge la marabunta (The Naked Jungle) (1954), lo cierto es que la moda de los animales que atacan a los humanos con sentido o sin sentido la inició Steven Spielberg en Tiburón (Jaws) (1975).

Tras el escualo llegaron amenazas por tierra: conejos (Night of the Lepus. 1972), ratas (El alimento de los dioses. 1976), osos (Grizzly. 1976), leones (El gran rugido. 1981), perros (Cujo. 1983)…; mar: Orcas (Orca. 1977), pulpos (Tentáculos. 1977), pirañas (Piraña. 1978 y Voracidad. 1979), cocodrilos (La bestia bajo el asfalto. 1980)…; y aire: abejas (El enjambre. 1978), murciélagos (Bats. 1999)…

La moda en realidad fue algo más porque nunca ha desaparecido. Ahí tenemos las excelentes Los demonios de la noche (The Ghost and the Darkness) (1996), Mandíbulas (Lake Placid) (1999), Deep Blue Sea (1999), Rogue (El territorio de la bestia) (2007), o las más recientes y también estupendas Backcountry (En el bosque sobrevive) (2014), Infierno azul (The Shallows) (2016), Crawl (Infierno bajo el agua) (2019), Into the Grizzly Maze (2015) o La bestia (Beast) (2022).

Pero esto no va a quedar así. En los próximos meses van a llegar una avalancha de depredadores de todo tipo dispuestos a zamparse a estrellas de toda condición. Si la mítica Olivia de Havilland cayó víctima de las abejas, las sofisticadas Marisa Berenson y Magaux Hemingway sufrieron rodeadas de pirañas y la inmortal Janet Leigh luchó contra conejos gigantes, nada va a impedir que Alexander Skarsgård se enfrente a un tigre siberiano en The Tiger, de Myroslav Slaboshpytskyi, ni que Aaron Eckhart a varios tiburones en Deep Water, de Renny Harlin, esta última una especie de Aeropuerto 77 regada con las películas de escualos asesinos. Doble catástrofe, el avión en el agua y las bestias al acecho.

A las ya estrenadas Dangerous Animals (2025) y Beast of War (2025), también hay que sumar Coyotes (2025) o cómo una familia atrapada en su casa en Hollywood Hills lucha contra un incendio forestal y una manada de coyotes salvajes, y Killer Whale (2026), una especie de remake libre de la excelente Orca (1977) de Michael Anderson.

Shiver, de Tommy Wirkola, nos contará la historia de cómo la convivencia en un pueblo costero salta por los aires cuando se producen ataques de tiburón. En Heart of Beast, de David Ayer, nos encontramos a Brad Pitt perdido en la naturaleza salvaje de Alaska y rodeado de animales salvajes, y en la noruega Kraken, del director Pål Øie (El Túnel. 2019), revisamos la serie B con John Huston y Shelley Winters Tentáculos (1977), con la historia de una bióloga que investiga una gigantesca criatura que acecha en lo profundo de un fiordo.



