La hija de Moyna MacGill

Angela Lansbury murió a los 96 años el pasado 11 de octubre, a cinco días de cumplir los 97 (nació en Londres el 16 de octubre de 1925) y hasta hace bien poco seguía en activo, vendiendo globos en la nueva Mary Poppins (2018) o triunfando en Broadway como una sensacional Madame Arcati, la medium que pone patas arriba la casa del escritor de novelas de misterio Charles Condomine, en Un espíritu burlón, de Noel Coward. Fue en 2009, en un mítico revival con Rupert Everett en el papel protagonista. Lansbury ganó su quinto Tony. Su última película es una fábula infantil titulada Buttons (2018) donde vuelve a coincidir con Dick Van Dyke, actor de su misma edad, inolvidable en Mary Poppins (1964) y en su secuela.

Aunque verdaderamente Angela Lansbury se despide de la pantalla en Glass Onion: A Knives Out Mystery (2022), la secuela de Puñales por la espalda (2019), donde la actriz realiza una aparición especial como ella misma en una llamada de Zoom con Benoit Blanc (Daniel Craig) en la que también participan Natasha Lyonne, Hugh Grant, el violonchelista Yo-Yo Ma y el compositor Stephen Sondheim, fallecido a los 91 años en noviembre de 2021. 

Hay quien podría decir que quien bien empieza bien acaba. Y Angela comenzó en el cine de la mejor manera posible: a las órdenes de George Cukor en Luz que agoniza (Gaslight) (1944), interpretando a la descarada doncella del siniestro matrimonio formado por Ingrid Bergman y Charles Boyer. Este personaje, se llamaba Nancy y coqueteaba con el señor de la casa en las narices de la pobre esposa a la que él quiere volver loca y asesinar, por ese orden, le valió su primera nominación al Oscar como actriz secundaria (las otras dos fueron en 1945 por El retrato de Dorian Gray y en 1962 por El mensajero del miedo). Nunca se llevó el premio, por eso la Academia le dio uno de Honor en 2013. Quién sabe si hubiera ganado la estatuilla por Alguien voló sobre el nido del cuco (1975), ya que rechazó el personaje de la enfermera Ratchet porque no creía estar preparada para semejante desafío. Por lo menos sí subió a recoger un Oscar, aunque no era para ella: el de “Mejor actriz de reparto” en nombre de Peggy Ashcroft por Pasaje a la India (1984).

No pasa nada, también se habla de ella porque nunca ha ganado el Emmy de televisión pese a su récord de 18 nominaciones casi consecutivas, la mayoría por la serie Se ha escrito un crimen. Para ser justos, Angela sí fue reconocida en los Tony y en los Globos de Oro. Con cinco premios Tony en competición, es una de las dos únicas actrices, junto con Julie Harris, en llegar a ese número, sólo superadas por los seis de Audra McDonald. Y en los Globos de Oro, forma equipo con Jack Nicholson y Alan Alda como los más premiados, seis, sólo superados por Meryl Streep con siete.

Hija de la actriz irlandesa Moyna MacGill y nieta de un político, Lansbury estudió interpretación desde pequeña y viajó con su familia a los Estados Unidos cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. En más de 70 años de carrera, Angela ha triunfado en el cine, la televisión y el teatro. Y por eso hay muchas formas de recordarla. Unos dirán que la prefieren investigando misterios como Jessica Fletcher en las 12 temporadas de Se ha escrito un crimen. Otros, los más afortunados que la vieron en los escenarios de Broadway, siempre la recordarán en los musicales Mame, Gypsy, El Rey y yo o Sweeney Todd. Y los que la siguieron en el cine, nunca olvidarán algunas de las mejores interpretaciones que una actriz ha ofrecido en la pantalla. Su madre manipuladora de El mensajero del miedo (1962) ocupa un lugar de honor (concretamente el puesto 91 en la lista de los 100 mejores personajes de películas de todos los tiempos elaborada por la revista Premiere), y eso que sólo era tres años mayor que su hijo en la ficción, Laurence Harvey. También están la zalamera Semadar, hermana pequeña de Dalila (Hedy Lamarr) en Sansón y Dalila (1949), La bruja novata (1971) de Disney, la escritora alcohólica y extravagante Salome Otterbourne de Muerte en el Nilo (1978), La dama del expreso (1979) desparecida en un tren, la abuelita de En compañía de lobos (1984) o la voz de la tetera Mrs. Potts en La bella y la bestia (1991).

La inolvidable Angela fue también Miss Marple en El espejo roto (1980), y Peter Ustinov fue Poirot en varias películas y telefilms. Eran dos grandes y, además, fueron cuñados. Ustinov estuvo casado con Isolde Denham, que era hermana por parte de madre de Angela.

La crítica Pauline Kael la definió como una “redentora de imágenes” debido a la alta calidad de sus interpretaciones incluso en películas de calidad discutible.

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